Calavera Infernal

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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2005.

01/02/2005

Diario Calavera (2º Día)

jimul.gifGracias a la paciencia de una persona esto va en camino. Muchísimas gracias por su aguante y paciencia. Pronto todo el mundo verá este Blog tal y como ha sido concebido en la mente tortuosa del Calavera. De momento estamos con pruebas.

Gracias de nuevo a Comella por su trabajo y colaboración desinteresada, sin ella esto no tendría sentido.
01/02/2005 11:23 ;?> Hay 5 comentarios.

02/02/2005

pareceres

wilipokit.gifQué te parece un lama sin Buda,
un perro sin unas pulgas que rascar,
el ruin coche que no quiere arrancar,
o la concreción vestida de duda.

El vil despertador aún dormido,
tres viajes rotos a ninguna parte,
el artista sin su obra de arte,
un amor, sin un corazón dolido.

La fea esquina sin la bella puta,
unas cañas ausentes de sus tapas,
un cine vacío sin las butacas,
la madre Teresa, sin su Calcuta.

El verano sin un triste romance,
una cita ya, sin saber la hora,
la ropa limpia en la lavadora,
un exorcismo con extraño, sin trance.

Así me desvisto por las mañanas,
con ropa usada que no es de mi talla,
vistiendo un disfraz azul de canalla,
y con un salvado por la campana.

Y así escribo sin ayuda de musa,
sin nombre gris en la cara que veo,
sin una excusa para mi cabreo,
y un cabreo, del que usted me excusa...

© wilipokit "pareceres" (para Jimul)
02/02/2005 19:47 ;?> Hay 7 comentarios.

Diario Calavera (3º Día)

fuegoYa hemos finalizado las pruebas de este blog tan calavera... Quisiera que este blog tuviese cabida todo tipo de golfos y mangantes (vale, también dejo que algún bienpensante se meta en ella) De nuevo dar las gracias a Comella Firmet por su dedicación a este blog, como si fuera suyo. A ella la nombro Directora General del Departamento Calavera técnico. También doy las gracias a todos aquellos que entréis y colguéis algo en este tablón.

Aquí comienza una nueva andadura e infernal, espero que dure lo que tenga que durar.

Saludos.
02/02/2005 11:21 ;?> Hay 5 comentarios.

Derivando

attach.gif“A Gisela y a Jesús por su espíritu... tan presente. A Susana por su paciencia y dedicación en este proyecto... A todas las demás personas que han colaborado en este proyecto...
Gracias... Espero que sus vidas continúen Derivando por los caminos que ellos han previsto...”

Jimul Abdallah Ibrahim

A las cinco de la mañana no se puede pretender que alguien ande sobrio por ninguna ciudad, y menos aún por esta especie de hormiguero desolado en el que sólo los gatos y yo comprendemos la perfección de las estrellas...

...Mis movimientos son torpes, voy tropezando con todos los objetos que encuentro a mi paso, pero lejos de sentirme mal, gozo de esta extraña sensación... Mi cerebro abotargado por la unión de Walter con Cocacola, ha provocado unos síntomas muy curiosos... La dura jornada me ha obligado a llegar a esta situación tan extrañamente maravillosa... Por la mañana mi pareja, por la que he luchado tanto, me dice que no me comprende, que quiere aire libre y que sus metas son diferentes a las mías (una mierda, en castellano)... Continúo con la jornada, y en mi trabajo me obligan a hacer cosas, por las que nunca hubiera tragado, pero trago y me convierto en un ser servil y burgués (el dinero me sostiene como a todo el mundo) Por la noche, deseo no pensar en nada y voy al concierto, son fiestas en la ciudad donde vivo... ¡¡¡Coñazo!!! Han traído una actuación de mierda, mi espíritu no está de ánimo para aguantarlo... Me voy a un bar (mi única solución lógica es hacer un trío con Walker y Cocacola -ellos nunca me defraudarán-) Éste es mi estado actual, en este momento percibo el olor suave pero intenso del mar, y hacia él me encamino, tropezándome y perdiendo el equilibrio, pero sin caerme...

Llego a la costa, e impulsado por una sensación necesaria correteo por la playa, ESTOY LIBRE, busco desesperadamente el agua... Llego a ella, me zambullo (...)

(…) Siento la sal en cada uno de mis poros como si millones de abejas trataran de clavarme sus aguijones. Es la densidad lo que me hace ser tan ligero, la densidad de la sustancia que me empuja hacia arriba. Pero yo quiero bajar, al fondo, quiero sucumbir allá abajo junto a aquel galeón y esas monedas que brillan ahora, de noche. Ser pesado, ser pesado, piensa en ser pesado, me digo; una fuerza centrífuga me aleja del punto abismal al que quiero agarrarme y me expulsa del reino de las algas, ser pesado... Dios, no veo nada, abre los ojos, cojones, pero no la boca. El galeón... mi galeón se ha ido, ser pesado, cierra los ojos, a ver si vuelve el galeón, ser pesado... no puedo respirar, cierra los ojos y duerme...
(continuará)

Jimul Abdallah
02/02/2005 10:28 ;?> Hay 3 comentarios.

Angustia

angustia.jpgPor fin había llegado el verano. Ya era el tiempo en que las temperaturas suben, las ropas se aligeran tanto como las costumbres, cuando se duerme menos y probablemente se vive más. Rodrigo Rodríguez todavía tenía que trabajar durante un mes antes de las vacaciones pero su familia ya estaba haciendo todos los preparativos para el inmediato veraneo. Las maletas estaban abiertas sobre la cama, con la ropa rebosando, todos los juguetes de playa de Adriancete habían sido desempolvados después de haberlos rescatado del trastero donde pasaron todo el invierno. Las toallas esperaban colgadas en el respaldo de la silla hasta que alguien encontrara una bolsa apropiada para guardarlas. Rufo, el perro terrier de la familia, parecía intuir que algo pasaba y coleteaba nervioso entre las piernas de sus dueños echándoles el aliento en los tobillos. ?¡Quita Rufo, que hace mucho calor!-
Rodrigo adoraba a su familia aunque también disfrutaba del tiempo en el que hacía honor a su apellido. La de bromas que soportaba cada año en esta época. -¿Que, ya estás de tú mismo? ? Le solía dar una palmada en la espalda Mateo, su compañero despacho, todos los años. Rodrigo acostumbraba a pasar la época de Rodríguez bastante tranquilo. Casi nunca salía de juerga, normalmente llegaba a casa temprano, se preparaba algo de cenar y cogía un libro o veía una película. Nada extraordinario, pero le gustaba esa tranquilidad que sabía pasajera. Otra cosa es que esa soledad pudiera ser duradera, eso no lo habría soportado. Rodrigo no era una persona solitaria, todo lo contrario, le encantaban las reuniones con amigos y disfrutar de la familia.
Llegó la hora de la partida. Ya estaban todos los bultos cargados en el coche después de grandes esfuerzos para cerrar la portezuela del maletero y alguna que otra discusión sobre el hecho de si era necesario llevar tantas cosas o no, Rufo subió al asiento de atrás meneando el rabo de un lado a otro como si fuera un atizador, Adrián se sentó en el asiento especial para sus veinte kilos y Chelo, la mujer de Rodrigo, estaba colocando los retrovisores del Mazda a su medida.
-Ten cuidado en la carretera ? Le dijo Rodrigo a Chelo metiendo la cabeza por la ventanilla para darle un beso rutinario en los labios. ? Y tú pórtate bien y hazle caso a mamá. ? Adriancete asentía con la cabeza sin ni siquiera mirar a su padre pues estaba muy ocupado organizando los muñecos con los que jugaría durante el viaje.
Rodrigo observó cómo el coche desaparecía por la esquina de la calle encendiendo las luces de freno, después entró en casa y se puso a cenar la lasaña que Chelo le había dejado preparada en el horno. Se había hecho tarde, así que se fue a la cama a leer un rato el libro que llevaba a medias. Cuando había leído unas cuantas páginas, empezó a darle sueño, dejó el libro a un lado, estiró el brazo para alcanzar a apagar la luz y suspiró: -?Mañana será otro día? ?
De repente algo lo despertó, un ?Tuuut- tuuut? que, aunque le sonaba familiar, no tenía del todo controlado. ?Es el teléfono. ¿Quién puede ser a estas horas??. Descolgó el nuevo supletorio que habían comprado el día anterior después de que Adrián, usando el viejo como martillo destructor sobre su juego de construcciones, hubiera cambiado la utilidad del aparato.
- ¿Diga? ? Dijo todavía somnoliento
- ¿Señor Rodríguez? ? Al otro lado del teléfono había una voz seca de hombre, totalmente desconocida para él.
- Si, soy yo. ¿Quién es?
- Soy el Cabo Romero, de la Guardia Civil.
Rodrigó terminó de despertarse y alarmándose preguntó:
- ¿Qué pasa?
- Tengo que darle una mala noticia ? El cabo tenía ahora una voz dubitativa
- ¿Qué ocurre?
- Señor Rodríguez... Su familia ha tenido un accidente.
- ¿Qué dice? ¿Cómo ha sido? ¿Cómo están?
- Me temo que mal, señor Rodríguez
- ¿Pero que... que ha ocurrido?
- Señor, debería usted acudir a las urgencias del Hospital de La Vega Baja
- Voy para allá enseguida.
Rodrigo cogió la ropa que había dejado arrugada a los pies de la cama para ponerla a lavar al día siguiente, el pantalón parecía haber tomado vida propia y se resistía a volver a cumplir con su obligación a esas horas tan intempestivas, por fin lo pudo dominar, acertó a introducir el pie por la cavidad correcta, lo subió, cerró su bragueta y se fue poniendo la camisa mientras salía corriendo por el pasillo. Buscó en el cajón del aparador del recibidor, sacando un llavero y otro y otro más, hasta encontrar las del coche pequeño. Corrió al garaje. El ascensor tardaba demasiado en acudir, decidió bajar andando. Bajó saltando las escaleras de tres en tres. Al llegar al auto puso el contacto y se dio cuenta de que apenas tenía gasolina. ?¡Hay que ver! Chelo siempre lleva el coche igual?. Al recordar a su mujer le vino un nudo a la garganta que casi no le dejaba respirar, salió por la puerta del garaje y se dirigió rápidamente hacia las afueras. ?Creo que llego con esta gasolina? iba pensando. Torció por varias calles hasta llegar a la entrada a la autopista que se dirigía a la costa.
Mientras conducía, Rodrigo no hacía más que pensar en su mujer y su hijo, cómo los había despedido hacía pocas horas ?¿Por qué no le daría un abrazo a Adrián cuando se fueron??. Se sentía mal por haber deseado que llegara ese día en que le dejaban solo. ?Pobre Chelo... ¿cómo estará??. Rodrigo se temía lo peor. La forma en la que el guardia le había dicho cómo estaban no le había gustado nada. Calculaba que le quedaba todavía una hora para llegar.
Cuando empezó a ver los carteles que le indicaban su salida se alivió un poco. Ya estaba cerca, pronto estaría con los suyos. Al dejar la autopista, el coche hizo un ruido extraño y comenzó a detenerse. Rodrigo apretó más el acelerador, pero no respondía. Miró la aguja de la gasolina y estaba totalmente acostada sobre el cero. -¡No. Ahora no!-. Gritó con desesperación mientras golpeaba el volante de goma. -¡Maldita sea mi suerte-. Aparcó en el arcén de la carretera y salió desesperado a ver dónde podía encontrar ayuda. Varios coches que salían de la autopista pasaron por allí, pero ninguno paró. Unos porque venían a tal velocidad que ni lo vieron, otros porque no se fiaban de parar a un hombre a esas horas por esos parajes. Rodrigo estaba empezando a perder los papeles, las lágrimas le corrían por las mejillas, las manos le temblaban sin poder controlarlas y gritaba :-¿Alguien me oye? ¿Alguien puede ayudarme?-. Ya no sabía qué hacer, abandonó el coche, salió a pie en dirección al hospital, echando el alto a los pocos vehículos que pasaban. Ninguno paraba . Él sabía que no podría correr durante mucho más rato y que así nunca llegaría. ?¿Por qué no caí en coger el móvil??. Vio que, lejos, venía otro coche en su dirección. Se decidió a parar a este como fuera y se puso en mitad de la carretera con los brazos en alto. -¡Pare!. ¡Pare!. ¡Por favor, pare!-. El auto no parecía aminorar la velocidad, pero Rodrigo no pensaba apartarse.
Cuando el conductor se dio cuenta de que había un hombre en medio de la carretera, pisó el freno todo lo fuerte que pudo, pero ya era demasiado tarde, el hombre golpeó el parachoques.
Rodrigo no sentía dolor, sólo angustia por no poder ver a su familia, un inmenso sudor le inundaba todo el cuerpo, sólo sentía calor, mucho calor... De repente, como por la acción de un potente muelle, Rodrigo se incorporó. -¡Que calor!-. Miró a su alrededor, abrió los ojos de par en par. No lo podía creer. Soltó aire como si tuviera un colchón hinchable metido en sus pulmones. ?¡Estoy en mi cama!. ¡Ha sido un sueño!?. Rodrigo sudaba por todo el cuerpo, se miró las manos que le temblaban. Sintió que se asfixiaba de calor, lo mejor sería darse una ducha para relajarse, no sin antes haberse bebido un buen trago de agua para reponer todo el líquido perdido por el sudor.
Se dirigió a la cocina con paso lento, medio arrastrando los pies, rascándose la cabeza al tiempo que bostezaba. Tomó un vaso del mueble, notando como todavía le temblaba la mano, abrió el frigorífico, donde siempre tenía una botella de agua fresca, llenó el vaso notando el frescor en su mano, la acercó a sus labios y, en ese mismo instante, con el primer sorbo de agua dentro de la boca, un ?Tuuut- tuuut? que, aunque le parecía familiar, no tenía del todo controlado, rompió el silencio de la casa.

Pablo A. Noviembre 2004
02/02/2005 21:01 ;?> Hay 8 comentarios.

03/02/2005

Diario Calavera (4º Día)

fuegoA veces me pregunto si adoramos más el aire que la tierra y la luna que nuestro alrededor. Siempre pensando "a lo grande" en querer hacer grandes proyectos, desear pasar a la posteridad (engolada palabreja) por situaciones o proyectos grandes, y que digan: "Mira Fulanito fue el que hizo el puente que da la vuelta al Oceáno Atlántico.

No queremos darnos cuenta de que todo lo "grande" se basa en cosas pequeñitas y muy normales, tal vez por eso ¿la tortuga siempre ganará a liebre?"
03/02/2005 11:20 ;?> Hay 13 comentarios.

Derivando (2)

attach.gifEl cuerpo de Mario fue rescatado por los del SAMUR a las siete de la mañana cuando un grupo de escolares lo avistó tendido en la playa. Curiosamente los niños experimentaron más interés por ubicar la patera que por ver la cara de un ahogado en directo.
“No hay patera, no ves que no es negro, ¿imbécil?”

Según el dr. López Martínez, Mario se encontraba bien, pero no dudó en llamar al psicólogo por lo que pudiera pasar...

El psicólogo no era tal, sino una psicóloga muy atractiva, joven, dinámica y muy simpática... Mario, aún drogado por los efectos de los sedantes y de los potingues químicos de la Medicina, la miró fijamente y descubrió en los ojos algo familiar... Era la Srta. Leire Ordax, pronunciaba las palabras con mucho tacto, sabía muy bien como actuar en esas situaciones, era una magnífica profesional: LE GUSTABA SU TRABAJO... Yo, al principio no quise prestarle atención, pero poco a poco me fue enganchando a su jugada, hasta quedar prendido totalmente a ella (¿No saben que los pacientes se suelen enamorar de sus médicos?)... Y se dio cuenta enseguida de un pequeño rasgo distintivo de su personalidad, las s las pronunciaba de una forma muy sensual, sonaba de una forma muy dulce ¡¡¡QUÉ MUJER!!! De repente y como de un click se tratara, recibió una información subcosciente su cerebro: ERA ELLA, LEIRE, SU COMPAÑERA DE INSTITUTO, la había conocido a los 13 años durante 1º de B.U.P; luego como siempre no volvió a saber nada más de ella...

Leire se había convertido en una de las mejores psicólogas de la profesión, de 25 años, tenía una carrera ascendente y meteórica en su profesión, pero no por lo que se pueda pensar (ser hija de papá, o tener relaciones con uno de los gerentes de aquel complejo hospitalario) es que era una Buena Profesional... Ella también se dio cuenta de quien era, y su relación se estrechó, lo sabían pero no decían nada... Soraya en un impulso, nada profesional por otra parte, comenzó a acariciarle el rostro, siguiendo poco a poco por todo el cuerpo...

No se sabe el tiempo de la consulta que había pasado Mario con Leire (ahora ya no era la psicóloga, era Leire) Mario se sentía muy cómodo en esa situación... Y resultó lo que tenía que resultar: Se solazaron como dos viejos amantes en esa cama unipersonal y un tanto triste, pero en esa compañía todo era alegre, hasta esa situación...

Luisa, amiga de Leire, (la Ex de Mario), no pudo evitar observar aquélla situación y tomó buena nota de lo que había sucedido aquélla tarde de Julio...

No es que a Luisa le importara lo más mínimo lo que ese gandul ludópata hiciera con su existencia, ciertamente no era esa la razón de sus preocupaciones. Volvería a entrar en su vida, lo haría, seguro, si la relación con Leire iba a más, Mario volvería a entrar en su vida, y ese instinto maternal que siempre la había acompañado trataría por todos los medios de hacerse dueño de su conducta.
Siempre fue igual, “Mario busca trabajo”, “Mario, ¿no te aburres todo el día en casa?”, “Mario, deja la game-boy y pon una lavadora”, “Mario, en la sala de recreativos sólo hay niños, ¿no te da vergüenza?”. Solo le faltaba

(continúa)
03/02/2005 11:11 No hay comentarios. Comentar.

04/02/2005

Díario Calavera (5º Dia)

fuegoHoy, hablaremos de un hecho, y de una persona. El hecho fue un accidente (el incendio en la cocina de un restaurante) El hombre fue un albañil (que dio la casualidad que era iberoamericano, boliviano para más señas) trabajaba en el local. Cuando se produjo el incidente, no se echó para atrás y decidió intervenir, salvando a 5 trabajadores de ese local (concretamente las cinco personas que trabajaban en la cocina) Murió debido a que entró de nuevo, creyendo que habría más personas en peligro y se asfixió. La única persona, que desgraciadamente murió fue él.

Ante este hecho, uno comienza a creer algo más en esta especie. Y no olvidemos que cualquiera en cualquier situación, puede demostrar al resto de la especie que el humano, a pesar de todo, puede ser persona.
04/02/2005 11:19 ;?> No hay comentarios. Comentar.

Derivando (3)

attach.gifSolo le faltaba darle el biberón y mandarlo a las nueve a la cama con ese osito de trapo idiota que Mario conservaba lleno de mugre.

Una relación de este tipo no podría salir bien jamás y ella lo sabía, sin embargo... tres años, estuvieron juntos tres años compartiéndolo todo (bueno, todo, todo... lo único que compartían era la cama, porque de las tareas domésticas y del pan de cada día se ocupaba Luisa). Mario... deambulaba, simplemente deambulaba, iba de acá para allá, paseaba por la casa, si veía un tornillo suelto lo terminaba de desenroscar,

de desenroscar, si veía pelusa en algún rincón la metía debajo de cualquier alfombra y si había platos sucios no los miraba, deambulaba. En verano era más fácil, porque no había que hacer la cama ni prácticamente nada, sólo sudar, y eso a Mario se le daba muy bien. Se sentaba en el sillón de cuero (en verano el cuero...
bueno, ya se sabe), con una cervecita, el mando de la tele, en pelota (a lo lolailo) y a sudar que son dos días. Así esperaba a Luisa, que llegaba agotada y deseando descansar.
Nadie sabe por qué aguantó tanto, ni siquiera ella misma, el caso es que lo hizo y ahora mamá Luisa volvía a dar guerra... Pobre Leire...

La verdad es que a Mario le importaban un pito las tareas rutinarias, él sabía que había que hacerlas, pero no las consideraba importantes... Luisa al contrario, era una mujer muy metódica, que tenía que ver todo perfectamente colocado... Mario, mientras tanto se dedicaba a su gran pasión, y a su profesión, en la que era un genio: LA INFORMÁTICA, y sus aplicaciones en los Juegos, debía buscar (de hecho buscaba) EL JUEGO PERFECTO... Su último cumpleaños había sido ya el colmo (para Luisa, quien le soportaba estoicamente), le regalaron un portátil, y se pasaba las horas muertas con ese “trasto tecnológico”... Mario era así...

Pero qué decir de Luisa, esa persona super ordenada con una forma muy estricta de ver el mundo, y no es que para ella las cosas fueran blancas o negras, es que para ella todas estas zarandajas del Internet en dos palabras: SE LA SUDABAN... Aunque no dejaba de reconocer el trabajo y la capacidad creativa de las personas como Mario... Pobrecilla, se había enamorado de un Creativo semi-bohemio (porque el buen señor tenía comportamientos de burgués) Pero ella pensó que podría rebajarle esas manías tan sumamente irascibles para ella... Con lo que ella no contaba es que a medida que te haces mayor, y con el paso del tiempo, las personas ahondaban en sus manías... Por eso aquélla mañana dijo “No, ya basta, no he sido una esclava en casa de mis padres y no lo voy a ser ahora con un chiflado Informático...” Y con mucha dulzura, pero firmemente se lo dijo... Mario, como siempre no sabía por donde le venían las tortas.

Claro que todo fue distinto cuando se enteró en el hospital (le tenía que tocar de tarde)... Ella fue la que asistió a los primeros cuidados de la persona a la casualmente había mandado a la mierda unas horas antes: Mario... Se desvivió con él en sus primeros momentos, e incluso en los segundos... Cuando tuvo noticias de su vuelta en sí, fue corriendo a disculparse por su comportamiento del día anterior... Y vio toda la escena, cómo una mindundi, ligaba con su amor, aunque fuese su ex, ella aún lo consideraba parte de sí... Indudablemente lo primero que pensó es que le había faltado tiempo para liarse con la psicóloga... Y un montón de ideas, todas igual de peregrinas y de peligrosas para Mario, se le cruzaron por la cabeza... Se calmó, contó hasta 10, y con un: “Ya se enterará éste” se fue mascullando por el pasillo...

Mientras los amantes despertaban y se miraban tiernamente... Ni se imaginaban por un momento lo que les iba a ocurrir en aquél verano... Estaban cegados por su amor...

(continúa)
04/02/2005 11:12 ;?> Hay 5 comentarios.

FIESTA PREMIOS ARGHEN

fuego%20ardiente.gifCon motivo de los premios Arghen, que tendrá lugar esta noche, pasamos a desarrollar el programa:

21:30 H.: Recepción de Invitados en el Hall del Infierno.
22:30 H.: Cena V.I.P en la Sala Principal, el menú será especial y sorprendente.
24:00 H.: Entrega de premios en el teatro Infernal.
01:00 H.: Fiesta sin fin (aquí que cada uno haga lo que pueda)

¡¡¡MUY IMPORTANTE VENIR DISFRAZADO!!!

Organizado por INFIERNO, S.A.
04/02/2005 20:50 ;?> No hay comentarios. Comentar.

05/02/2005

Diario Calavera (6º Dia)

fuegoYa estamos en Carnaval, fiesta en la que se pone en solfa el poder humano establecido. Es una lástima que esta fiesta no se repitiese una vez al mes, al menos durante una semana. No hay mejor cosa que ridiculizarnos socialmente. Porque realmente somos ridículos al menos durante ocho horas al día (y esto en los mejores casos) Otros son 25 horas al día. En fin, que siempre viene bien una cura de humildad. Yo me disfrazaré de vida, de vida finita (por supuesto). ¡A divertirse tocan!
05/02/2005 11:12 ;?> Hay 3 comentarios.

06/02/2005

Diario Calavera (7º Dia)

fuego ardiente.gifMuy buenas, como podrán comprobar, mis tropas, tras mucho estudio Infernal, me han recomendado cambiar el título a esta sección y llamarla Diario Calavera. Y ya que estamos en Carnaval, aprovechamos la coyuntura para hacerlo. Por cierto, los preservativos usados, me los tiren en la caldera que está al lado de la salida. Que aquí somos muy calaveras a la par que limpios. Por cierto, hoy por la tarde hay un café calavérico, si alguien se apunta. A las 18:00 H. (Aquí respetamos el horario de siesta del personal)
06/02/2005 11:16 ;?> No hay comentarios. Comentar.

Derivando (4)

attach.gifLeire no encontraba los zapatos nuevos que tan cuidadosamente había guardado en la parte de abajo del ropero. Ya habían pasado dos semanas y comenzaba a pensar que echaba de menos a ese despistado de Mario cuando él no estaba con ella, y que tal vez, sólo tal vez, podría plantearse una relación estable si él dejaba sus obsesiones con los videojuegos.
Es que a veces era tan niño... recordaba la primera vez que se vieron en el instituto. Por aquellos años ella ya empezaba a ser un valor en alza en la clase, la respetaban, contaban con su opinión y la cortejaban, cómo lo hacían los desdichados...
Mario nunca se le acercó dos palmos, para ella sólo era un chico extraño que se dedicaba a ver películas extranjeras y a descuartizar cualquier maquineja electrónica con el sádico placer de un cirujano. Qué paciencia tenía Mario con todas sus cositas, se aplicaba silencioso al manoseo de juguetillos baratos con los que se podía pasar horas.

La observaba tímidamente, sin querer que lo viera, la seguía de lejos cuando volvía a casa. Alguna vez le mandó pequeñas notas que Leire arrugaba desdeñosa mirando a todas partes, esperando encontrar la cara guasona del usurpador de su tranquilidad. Todos los días le dejaba sobre la mesa una piedrecita blanca del patio, todos los días Leire estampaba la piedrecita blanca contra la pizarra.
Así fueron pasando los meses en esas aulas luminosas, piedrecita va, piedrecita viene, motorcillos de juguete desmontados... y no se vieron más tras el verano. Hasta ahora.
“Mario, es tarde, ¿has visto mis zapatos nuevos?”

Luisa había llamado a Leire esa misma mañana, “tenemos que hablar”... ¿sobre Mario?”... “sobre todo sobre Mario”. Si ella quería hablar, hablarían, Mario es libre y mayorcito, puede hacer con su vida lo que le dé la gana y puede estar conmigo si quiere, yo no lo obligo... Es él, el que ya ha dejado su cepillo de dientes en mi cuarto de baño...

Esta fue una de las frases que pronunció Leire, en aquél enfrentamiento soterrado entre aquellas féminas... A Luisa le supo muy amargo el café de aquella reunión, a Leire por el contrario, no sólo no le molestó, sino que le pareció algo divertido...

Leire es una persona muy agradable con la gente, pero no cree en la humanidad, demasiadas mentiras, demasiadas chorradas para explicar algo tan evidente, una descreída y cínica en sus adentros, era capaz de comportarse muy amablemente con las personas cara a cara. Su padre y su hermano menor murieron cuando ella tenía 13 años... Exacto, ella se fue de aquélla ciudad para olvidar... Su padre, militar de profesión, pero ante todo un especialista en enfermedades cardiovasculares, había sido trasladado a aquella ciudad para salvar a un gran jefe, que tenía un corazón a punto de reventar... Llevaban tan sólo unos meses y sin embargo la gente de aquel lugar los trataban como si llevaran toda la vida allí, y eso se lo de debían a su padre... Militar de alto rango (era Coronel) lo que más estimaba en la vida era la sencillez y la cordialidad entre las personas, y eso lo inculcó muy bien en su familia... Pero aquella magnífica tarde de julio (calurosa donde las hubiera) iba a cambiar diametralmente la vida de Leire... Su padre había ido a buscar a su hermano, a la piscina... Su hermano José tenía 8 años y estaba aprendiendo a nadar... Como siempre, a las 20:00H. Lo recogía de la piscina y luego iban a la playa a recoger a su madre y a ella, para a continuación ir a casa...

Pero aquél día no llegaron a la playa, una potente explosión había hecho saltar por los aires el coche, con ellos dentro...

La noticia llegó rápidamente a los oídos de su madre, deshecha se tumbó sobre la arena, quería morirse... Leire, que llegaba en esos momentos de darse el último baño, se quedó paralizada, no sabía lo que ocurría... Su madre entre sollozos y abrazos le explicó lo que había ocurrido... No lo entendió ni ése día, ni el siguiente ni durante los 5 años posteriores. Sumergida en una profunda depresión, iba viviendo los días sin ninguna ilusión... Estaba muerta por dentro. Toda la gente de su alrededor intentó animarla, fue a psiquiatras, psicólogos y demás personas, incluso a videntes... Ella seguía igual, pensando que esta vida no tenía sentido... Pero un día sucedió que se encontró con una amiga, una amiga que le abrió los ojos, la trató con tal naturalidad cuando le contó el problema... con tal psicología, que cambió de postura, si no radicalmente, sí considerablemente, entonces ella descubrió que querría ser psicóloga para ayudar a todas las personas a superar los traumas, como había hecho su amiga... Y por fin volvió al lugar de donde huyó años atrás... ¡¡¡Las vueltas que da la vida!!!, pensó ella... Y entre todas las cosas que dejó sin terminar, Mario fue una de ellas, ahora podría terminar o continuar aquello que dejó inconcluso...

Por eso y por muchas otras razones, Leire pensaba que Luisa exageraba demasiado y no le tomó sus reproches a mal, derivando la conversación hacia temas más alentadores... Al cabo de dos horas, Luisa y Leire se despidieron, dejando las espadas en alto... Leire llegó a casa y encontró a Mario como siempre: En gayumbos y liado con el portátil... Fue a él y con ternura le besó en los labios...

Cada vez que miraba a Mario una sensación dulce le subía por el estómago hasta la boca. Era Mario, en tan poco tiempo, lo único que precisaba. Desde el accidente su casa no fue la misma, quedaron solas ella y su madre, no podía soportar la soledad de esa casa ni la compañía de su madre, que se tornó un semi-vegetal sin ganas de vivir. La dejó con sus tías y marchó lejos a estudiar.

Además de las clases en la facultad tenía que trabajar, hizo de todo: limpió, fregó platos, trabajó de cajera y de dependienta. Número uno de su promoción, enseguida encontró trabajo en lo suyo y se dedicó a su pasión en uno de los mejores centros del país.
Pero ahora Mario traía a su mente todos esos recuerdos que creía haber enterrado para siempre. Necesitaba estar cerca de él, cuidarlo, mimarlo como a un niño y dedicarle gran parte de su tiempo, no por Mario, sino por ella... era ella la que necesitaba esa obligación... era ella la que...

(continúa)
06/02/2005 11:38 ;?> Hay 2 comentarios.

QUE TU AUSENCIA SEA MI REDENCIÓN

white.jpgQue el infierno de mi soledad se abra a través de tu tumba.

Estás muerto, te he matado yo.

Entre lágrimas escupí mi veneno:

“Que tu infierno sea mi salvación”

Y para mi desconsuelo, tu infierno siempre he sido yo.

Tu presencia, ausencia y tu ausencia, mi dolor.

Mi corazón, fría lápida de mármol.

Tu corazón, volcán de desamor.

Mis entrañas roídas por desconsuelos.

Tus entrañas reventadas por mi pasión.

Luto, sangre, rabia, odio, rencor.

Adiós te digo para siempre.

Que tu ausencia sea mi redención.

Dedicado a Jimul, gracias por abrirme tu infierno.
06/02/2005 15:19 ;?> Hay 3 comentarios.

07/02/2005

Diario Calavera (8º Dia)

fuego ardiente.gifEstamos en el ecuador del Carnaval y tal vez caliente el frío temporal que está viniendo (como es lógico, ya que estamos en invierno) Por parte de este calavera, será cuestión de poner las calderas a trabajar al máximo. No hay problemas de contaminación, debido a que estamos tan profundos que nuestro humo no ve el aire, eso sí caliente todo lo que pilla. Hoy quemaremos todas aquellas situaciones que nos son incómodas e injustas... Así que si tienes alguna, pásamela, que yo le daré el cauce oportuno.
07/02/2005 10:25 ;?> Hay 7 comentarios.

Derivando (5)

attach.gif...necesitaba esa especie de catarsis que significaba Mario dormido a su lado en la misma cama.

Mario no suponía nada de esto porque, por otro lado, a Leire no le gustaba hablar de su vida privada, Mario tampoco preguntaba, no se sentía cómodo en esa especie de interrogatorio que suponía para Leire cualquier pregunta sobre su vida privada. Así que para él ella era un misterio y para ella, Mario era la respuesta a sus sollozos.

Se planteaban proyectos constantemente, viajes, visitas, paseos y vida por rellenar hueco a hueco. Leire la aspiraba a largos suspiros para retener la esencia de esos momentos. Mario se dejaba llevar por esa sensación cómoda de sentirse amado.
¿La amaba? Él pensaba que si, que amar era entenderse y compartir... era cómodo amar, y se podía hacer desde casa.
Leire pensaba que en toda relación había un amante y un amado. El amante da y el amado se deja llevar y recibe gustoso. El amante sostiene y el amado se deja balancear al compás de los latidos del otro. Sin amante no hay amado, pero siempre habrá deseos.
¿Quién era Leire?, ¿quién sostenía aquella relación... quién amaba... quién se dejaba llevar?... ¿Quién era Mario?

Y mientras todas estas preguntas se hacía Leire, Mario dormía como un niño, dormía dulcemente ajeno al sufrimiento de Leire... Durante media hora hubo un silencio sepulcral en aquella casa... Mario dormía y Leire le miraba, atusando los cabellos... Mario despertó, la miró, se reclinó y comenzó a besarla... No podía haber tanto gozo en mi vida (pensaba Leire) No tardaron ni 5 minutos en irse a la cama... Allí amaron, se emborracharon el uno del otro: GOZARON.

Era mediodía cuando el sol se apoderó de la habitación, Mario despertó y vio que Leire seguía dormida, profundamente dormida y con un semblante feliz... Fue a la cocina y preparó el desayuno para los dos: Café sólo para ella y cargado, café con leche para él... Unas tostadas y un zumo de naranja acompañaban a los cafés. Con un beso muy suave Mario despertó a Leire, ésta se desperezó poco a poco y con una sonrisa dio los buenos días. Leire quedó absolutamente impresionada por el detalle de Mario y lo agradeció infinitamente, era la primera vez en su vida que Mario hacía el desayuno y lo llevaba a la cama... ¿¿¿Significaría algo aquello???

Desayunaron y Mario se fue al cuarto de baño... Hoy podría ser un día importante en su vida y, como siempre llegaba tarde... Leire mientras daba el último trago de su café cargado ideó una travesura... Tomó el último trago y desnuda se encaminó al cuarto de baño, antes de entrar apagó la luz (los pulsadores estaban fuera de las habitaciones) y se encaminó a la ducha... "¿Leire, eres tú?" (preguntó Mario desconcertado) Leire entró a la ducha y acarició en la oscuridad a Mario... Mario respondió a sus caricias con sus juegos particulares... Se ducharon, o más bien, jugaron en la ducha... Todo iba de maravilla, si existía la Gloria, ese podía ser el momento... Leire no podía soportarlo más y reventó a llorar... Mario confundido, salió de la ducha, encendió la luz y vio acurrucada a Leire en la ducha, llorando como una Magdalena. Mario con mucho tacto fue hacia la ducha, se agachó, cogió suavemente a Leire y la abrazó, Leire se dejó querer y comenzó a balbucear... por fin contó su vida a Mario.

Hubo un silencio muy profundo, casi angustioso, Mario no podía dar crédito a sus oídos, y pensó por una vez en su vida, que debía pensar menos en él mismo y más en los demás, y no es que fuera un egoísta, sino que se desentendía fácilmente de la vida de los otros... Aquel día se lo dedicó sólo a Leire, creando una amistad muy profunda que Mario no pudo soñar jamás.

Por la noche, Mario decidió que había que dar un respiro al alma, jaleando al cuerpo y "darle cancha" como él decía, y juntos fueron a la discoteca de moda en aquella ciudad costera...

Y allí estaba Luisa, agenciada a un personaje muy patético y que pretendía ir de duro por la vida... Mario la saludó y ella se dio la vuelta (estaba muy ofendida) Mario no entendía nada y siguió su noche loca con Leire... Pero fue al salir de la discoteca cuando realmente vieron la miseria de Luisa...

Luisa estaba tirada en medio de la calle con la ropa rasgada y el rostro destrozado. Ambos corrieron a ayudarla, Mario no pudo contener sus lágrimas y gritaron pidiendo auxilio. Luisa les dijo entre sollozos que el energúmeno con el que estaba había intentado violarla y sacarle toda la pasta, el dinero se lo había llevado... pero ella había luchado con uñas y dientes, y en vista de la concurrencia su “amigo” decidió dejarla ahí tirada y no perder el tiempo “con una perra”.
Decidieron que Mario la acompañaría en la ambulancia, al fin y al cabo era la persona más cercana a ella que vivía en la ciudad. En el viaje al hospital, Luisa le contó lo que había sido su vida desde la ruptura. Había pasado de chulo en chulo... de las manos de uno a las de otro en poco tiempo, la necesidad de compañía la había llevado a una situación extrema de dejadez, y ahora lloraba porque esta no era la primera paliza que recibía.
Mario la miraba atento, sin poder esconder una mirada de ternura que lo acercaba íntimamente a ella. Habían sido tres años compartidos con esa mujer que ahora yacía en la camilla y le dolía su falta de valor y de amor propio en estos momentos. La vio como un ser extraño que nada tenía que ver con la Luisa que lo mandaba a la ducha tres veces al día.

Leire llegó un rato después que la ambulancia, el rostro desencajado y las manos temblorosas, no tanto por lo ocurrido a Luisa sino por el miedo que le daba perder a Mario si él se volcaba con ella. Es lógico que Mario quiera estar a su lado, eso lo honra, pensaba, pero que no me abandone, que no me abandone, Dios mío.
Enseguida lo vio en la sala de espera y se acercó corriendo “Qué, ¿cómo está?”.
Luisa tenía dos costillas rotas, hematomas y contusiones por todo el cuerpo y ahora la estaban explorando para descartar cualquier afección interna. Mario, con el rostro paralizado se echó a llorar “Ese hijo de puta me va a oír... ese mamón se las va ver conmigo... Leire... Lo voy a matar... Lo voy a rajar de arriba abajo”.


(continúa)
07/02/2005 11:36 ;?> Hay 2 comentarios.

UNA NOCHE CUALQUIERA (A mi prima Laurita)

humo.jpgDorada, como una espiga de trigo,
me cuenta en silencio sus emociones
y nostalgias en Perugia, su ombligo
quiere salir a bailar, sus piñones

dulces miran hacia la Luna cuando,
soñolienta, empieza a silbar canciones
que en acuarelas van chapoteando
y dejan mil huellas como botones.

Se tumba, pero no llega a dormirse,
Laura comienza a devorar las hojas
de cualquier libro que le hagan sentirse

libre, viviendo aventuras, o en casa.
Y, pronto, las nubes se vuelven rojas,
la mañana llega, la noche pasa.

---------

Sonríe, no levanta la cabeza,
sino que, despacio, sigue ojeando
el dibujo de Madrid, la riqueza
de calles llenas de memoria. Cuando

el autobús abre sus puertas, baja
sin pisar el charco que siempre espera
a que una despistada chica maja
pague las lluvias de la primavera.

Deprisa, llega otra vez tarde a clase,
se sienta, Laura oye pero no escucha,
pues sueña aventuras que leyó ayer.

Recreo, un cigarrito si fumase,
guarda las ilusiones en una hucha
y, luego, piensa que vuelve a nacer.

GONZALO LÓPEZ CERROLAZA
07/02/2005 12:43 Hay 4 comentarios.

Tiempo de Amor

Pitufina.jpgSerá verdad, mi amor,
que cuando el tiempo pasa,
no debe hacerlo lo mismo de deprisa
estando entre tus brazos
que tan lejos,
en esos otros brazos que,
la soledad sonora
de la rutina diaria me retienen,
siempre tan lejos,
siempre apretando tanto,
cinco malditos días a la semana,
para dejarme respirar a gusto,
tu suave aliento,
viernes en la tarde,
sábado entero y
la breve mañana del domingo.
Apenas sobrevivo
pensando en otro viernes.
Lunes eterno, interminable, triste,
martes melancólico, duradero,
miércoles fatal frontera del recuerdo,
jueves con prisa de acabar el día,
termino mis tareas de la semana,
con pocas ganas siempre,
viernes, respiro hondo
la alegría de verte pronto
alivia mi trabajo,
esta noche, aunque siempre cansada,
terminaré en tus brazos.
El sábado, con pocas horas de sueño
a mis espaldas, pero llena de ti,
empapada de tu olor,
mis manos llenas del tacto de tu piel,
mi boca repleta de sabor a ti
y el alma estallando en ternura.
Nuestros ojos no cesan de mirar el reloj,
comprobando con asombro y tristeza,
cómo en cada minuto cabe dos horas.
El domingo nos sobrecoge por su brevedad
y en la tarde me despido otra vez,
quizás esta sea la última,
puede que, cuando vuelva el próximo viernes,
no te encuentre esperando mi llamada,
puede que, no te escuche más preguntarme
tímidamente. ¿Me quedo a dormir o
estás muy cansada?
Estoy muy cansada, mi amor,
pero me cansa el mirar el reloj
comprobando qué extraño ritmo tiene,
tan lento de lunes a viernes.
Yo sé que si vuelvo este viernes
u otro cualquiera
y no te encuentro, moriré un poco,
me caerá de pronto todo el tiempo encima,
sentiré tu ausencia como herida abierta,
hasta que retome el antiguo ritmo
de las semanas todas con siete días
de veinticuatro horas cada uno,
sin que ninguna de ellas sea más corta.
En aquel hipotético entonces,
estaré feliz, si me llegan noticias
de que elegiste libremente,
tendrás mi bendición.
Y yo...
irremediablemente me haré vieja.
07/02/2005 22:37 ;?> Hay 5 comentarios.

Diario Calavera (9º Dia)/ FUNCIONARIOS PUBLICOS

fuegoUn día 2 leones consiguieron escaparse de un parque zoológico
en CASTILLA y LEÓN.
Corrían juntos escapando de sus guardas. Como veían que había
más posibilidades de que no los cogieran separándose, se
despidieron y cada uno tomó un camino diferente. "buena suerte
compañero de jaula"
Así, uno tiró hacia el norte, hacia las colinas, las montañas que
rodeaban la ciudad. Y el otro tiró hacia el sur, hacia el centro de la
urbe. y consiguieron el objetivo, evitaron a los guardias que les
perseguían. y consiguieron estar cerca de 5 meses huidos.
y no más meses, porque un día, el león que se había escondido en
la montaña, regresa con el rabo entre las piernas, sucio, delgado,
pálido, magullado y comienza a arañar la puerta del zoológico y se
entrega triste y sin fuerzas para luchar, los guardias lo prenden y lo
meten en su jaula.
El león se empieza a cuidar de su mal aspecto día tras día, pero
siempre, sin dejar de echar de menos a su compañero: el león que
había huido a la ciudad.
Cual es su sorpresa, que un día, un alboroto le hace mirar para la
puerta principal 6 guardias llevaban encadenado a un león fornido,
brioso, con pelo brillante, con músculos espectaculares, con brillo en
los ojos era... su compañero, ¡¡¡lo habían capturado!!!.
Cuando lo metieron en la jaula con él, se alegraron de verse y cada
uno comentó sus periplos...
-El primero sollozó ¡ay, ay!...qué triste es mi historia: Huí a la
montaña, no tenía nada que comer, pasé muchísimo frío, no había
cuevas para dormir, no había ni animalitos con quien hablar, sólo
mata y piedras, mata y piedras lo pasé fatal, tuve que rendirme y
entregarme porque tenía muchísima hambre. pero ¿y tú? ¿como es
que llegas con tan buen aspecto?¿tan gordito, tan fuerte?
-El segundo suspiró nostálgico: Pues yo, tuve mucha suerte, corrí
por la ciudad sin rumbo, y de pronto... .encontré un edificio que ponía JUNTA DE CASTILLA y LEON, me escondl en los garajes. Cada dla
me iba comiendo un funcionario y ¡¡aquello era un chollo !! nadie los
echaba en falta, no mandaban investigar, no me buscaban ni
nada. Pensaban que estaban de baja, haciendo recados, en días
moscosos ¡qué se yo qué pensabanS! el caso es que YO vivía a
cuerpo de rey. dormía en un coche oficial que tenían de sobra...¡¡qué vida chico!!
-Pero eso...es increible ¿y como es que te cogieron?
-Porque un día cometí un tremendo error, un error de lo más
infantil, chico. Había comido a 2 directores generales, a varios
subdirectores {siempre sin problemas) había comido a jefes de
servicio, jefes de sección ¡y chico, ni un problema! de pronto, un
día, se me ocurre comerme a un auxiliar administrativo...y después
averigüé que además de hacer el trabajo de todos...también
preparaba el café y ¡amigo! todos empezaron a preguntar por él,
a buscarle por todas partes, hubo una movilización tremenda, y ahí
fue como me descubrieron y se me acabó el chollo !!!
07/02/2005 12:42 Hay 6 comentarios.

08/02/2005

Microrrelatos

octavia.gifAprovecharé la invitación de este Lucifer particular para hacer un homenaje a los grandes olvidados de la Literatuta , los microrrelatos.Unos serán tristes , otros divertidos , algunos famosos y , los más , nuestros , de todos los que preferimos pasear con un calavera a aburrirnos en cielos de algodón de azúcar.

Un beso a todos.
08/02/2005 13:45 ;?> Hay 7 comentarios.

La muerte .

octavia.gif"Vísteme despacio. Tengo toda la muerte por delante". (de Jugador _S)

"Cuando Lázaro despertó, Jesús supo que podía morir tranquilo"(de Gladys )

"No había muerto... La billetera, sí" ( de Inferno)

"La muerte llegó, inspeccionó el cadáver y dio media vuelta. No tenía ya nada que hacer. Se había suicidado". (de Zerg )

"Como la muerte ya había fichado su turno de trabajo, le regaló unas horas más de vida" (de Guanachinerfe )

"Soñé , mi amor , con tu muerte .Llegó ligera como una pluma que te acariciaba. Sonreíste plácidamente y parecías feliz . Feliz y muerto.Al despertar sólo encontré el peso imposible de tu ausencia " (de Octavia )
08/02/2005 13:45 ;?> Hay 8 comentarios.

09/02/2005

Diario Calavera (10º Dia): WOODY ALLEN

fuego1./ Las ventajas del nudismo saltan a la vista.

2./ La marihuana causa amnesia y... otras cosas que no recuerdo.

3./ Sólo quien ha comido ajo puede darnos una palabra de aliento.

4./ Morir es como dormir, pero sin levantarse a hacer pis.

5./ Hoy en día la fidelidad sólo se ve en los equipos de sonido.

6./ Hay estudiantes que les apena ir al hipódromo y ver que hasta los
caballos logran terminar su carrera.

7./ El negocio más expuesto a la quiebra es el de la cristalería.

8./ Algunos matrimonios acaban bien, otros duran toda la vida.

9./ El matrimonio es como las libretas de ahorro: de tanto meter y
sacar se pierde el interés.

10./ Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las
mismas.

11./ Los japoneses no miran, sospechan.

12./ ¿Cuál es el animal que después de muerto da muchas vueltas? El
pollo asado.

13./ Cuando un médico se equivoca, lo mejor es echarle tierra al asunto.

14./ La música japonesa es una tortura china.

15./ El eco siempre tiene la última palabra.

16./ En los aviones el tiempo se pasa volando.

17./ Los mosquitos mueren entre aplausos.

18./ Mi padre vendió su farmacia porque no había más remedio.

19./ El mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y
desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la guerra. El
político hizo un gesto y desapareció el mago.

20./ Hazlo bien y no mires con quién.
09/02/2005 10:30 Hay 4 comentarios.

Derivando (6)

attach.gif“No vas a hacer nada, ¿me oyes?, no vas a hacer nada, esa gente es peligrosa”.
Leire volvió a casa sola, Mario se quedaría toda la noche a esperar los resultados de los análisis de Luisa, allí al lado de su cama, sentado en un sillón rosa que olía a antibiótico.

Por la mañana Leire fue a trabajar (trabajaba en el mismo hospital en el que estaba ingresada Luisa) y lo primero que hizo fue ir a ver a la enferma. Mario había bajado a desayunar, estaban las dos solas, hablaron.
“¿Cómo has podido dejar que te hicieran esto?, estás loca. Tienes que mirar más con quien andas, no puedes arriesgar tu vida cada día”. Luisa no decía nada, asentía con la mirada y volvía la cara hacia el lado de la ventana intentando que los rayos del sol rozaran su rostro.
Leire se quedó a su lado, mirándola con una mezcla de pena y envidia. Le dolía esta unión de sentimientos, le dolía pensar en ella misma viendo a esa mujer destrozada en la camilla del hospital.

Aunque pudiese parecer ilógico, esa situación unía a los tres profundamente, y no sólo como personas (más o menos educadas), sino como un trío muy especial... Luisa se sentía muy avergonzada de verse así por su antiguo amor y por su nueva rival... Leire tenía un sentimiento contradictorio de culpabilidad y de amor hacia Luisa, y es que Mario unía más de lo que ambas pudieran imaginar... Hubo unos momentos de silencio, silencio intenso y muy audible... Por fin Luisa arrancó en lloros, sincerándose con Leire: "Lo siento mi intención no era amargaros la noche, de esta manera al menos, quería que Mario sintiera celos de mí, y fíjate lo que he conseguido... ¿Sabes, mi vida personal es un absoluto descontrol, muy ordenada en cuestiones sin importancia, pero luego mi vida sentimental es un caos... Te envidio... Os envidio a Mario y sobre todo a ti, y eso consume mi paciencia... Cuando el otro día os vi., creí que iba a estallar en celos, deseaba aniquilarte, matarte"... "Chissst" replicó Leire, con mucha suavidad y poniendo su dedo índice en los labios "No es el momento de ponernos a discutir sobre lo divino y lo humano, lo que has de hacer ahora es recuperarte lo antes posible y ser fuerte, muy fuerte... El lunes te cogeré como paciente, ya que amiga lo eres desde este momento, ahora descansa hasta que venga Mario, vendrá después de comer a relevarme"...

Mario estaba en casa, en su taller desarrollando el prodigioso sistema informático mediante el cual se creaba una barrera antivirus capaz de desactivar todos los virus que encontraran los ordenadores en su cuerpo... Iba a ser la bomba y debía prepararlo todo muy bien para que no hubiese escapatoria posible. El trabajo de su vida había que llevarlo muy en secreto... Era el ANTICUERPO PERFECTO... Pero no estaba muy centrado, el tema de Luisa le había descentrado totalmente y su cerebro no podía pensar en otra cosa que en Luisa y en Leire... en Leire y en Luisa... Y así se hicieron las 16:00 H., hora de las visitas en el hospital... Cogió el coche y con cierta prisa se dirigió al hospital, en el trayecto estuvo a punto de provocar un accidente, saltándose un STOP, pero gracias a sus reflejos de Jugador de videojuegos pudo esquivarlo, no sin el sobresalto cardiaco correspondiente... Llegó al hospital y vio a Leire recostada en la silla, viendo como Luisa dormía plácidamente... Mario se acercó a Leire y la besó, iba a hablar, pero con un gesto Leire le hizo callar, haciéndole salir al pasillo del hospital. "Déjala dormir, no la molestes mucho y si habla, procura que se distraiga en la conversación, no puede mantener charlas muy profundas... Yo voy a descansar a casa, si ocurre algo, llámame, pase lo que pase y sea la hora que sea... Ella nos necesita ahora a los dos más que nunca, y a ti más que a mí"... El fue ahora quien la hizo callar besándola en los labios... "Nos necesitamos los tres, vete a casa y descansa, tienes la comida preparada, no te preocupes por nada, luego iré por allí a dar una vuelta"... Volvió a besarla, más profundamente, le dio una azotaina cariñosa y la envió pasillo adelante hacia la salida... Leire podía ir tranquila a casa, no sólo no había perdido un amante, sino que, curiosamente había ganado una amiga. Pero Leire seguía teniendo un fatídico presentimiento, algo le remordía una y otra vez el corazón... Una situación desagradable le rondaba por el cuerpo, y ella no sabía de qué podía tratarse...

Esa especie de sensación la tenía a menudo, pero casi siempre respondía a manías personales que luego en ningún caso tenían nada que ver con una remota realidad. Así que no hizo el más mínimo caso de su paranoia e intentó olvidarla.

Cuando llegó a casa no pudo más que darse una ducha y meterse en la cama, estaba rendida y le dolían todos los músculos por haberse pasado todo el día velando a Luisa. Ahora, para qué nos vamos a engañar, le jodía un poco la presencia de Mario junto a esa minúscula cama, y se preguntaba qué estaría pensando Mario mientras miraba a la enferma.
Sin embargo Luisa era una buena chica que había pasado una mala racha, nada más, sólo eso, y le daba pena por ella, por no haber sabido utilizar su inteligencia para su vida privada.

La noche fue tranquila, Mario estaba en un duerme-vela que tampoco era desagradable, siempre que mirando a Luisa se cerciorase de su bienestar y de que no le faltaba nada en la mesilla... Que el suero funcionase perfectamente y de que su rostro reflejara placidez en el sueño. Un par de veces salió al baño y volvió corriendo, cuando dio por sentado que la noche terminaría bien, bajó un minuto a la cafetería a por una taza de café caliente. El café le reconfortaba y, por el contrario, no lo ponía más nervioso ni lo aceleraba. Cuando subió no podía comprender lo que pasaba.
Dos enfermeras se ocupaban del suero mientras el médico de turno intentaba reanimar a Luisa, que había tenido una crisis y no podía...

(continúa)
09/02/2005 10:25 ;?> Hay 2 comentarios.

La muerte II

octavia.gif"No llegó nunca a vivir: Jamás nació " ( de Merche )

"Cuando caminaba de regreso del trabajo se dió cuenta de que la sombra, su sombra, no le seguia bajo el Sol, se dió la vuelta y cuando se vió tendido en el asfalto encontró la respuesta, estaba muerto" ( de Filemón )

"Tenía tanta prisa por nacer que jugó a churropicoterna con su hermano y se salió por la tangente " (de White )

"Y el telón se negó a caer, prolongando el fin eternamente " (de Inferno )

"Tanto deseaba, que murió sin vivir " (de Inferno)
09/02/2005 13:46 ;?> No hay comentarios. Comentar.

Fragua Visual

manos Chillida.jpg.gifEstamos inaugurando la galería Infernal.
Esta galería está supervisada por la artista Sttufen.

Título del cuadro de la Portada: Manos de Chillida.
Realizado en Serigrafía.

Este cuadro ha sido realizado por las artísticas manos de la Supervisora de esta sección, o sea, Stuffen
09/02/2005 22:53 ;?> Hay 9 comentarios.

10/02/2005

Diario Calavera (11º Dia)

fuego ardiente.gifBueno, ya estamos en Cuaresma, y según los "puros" no se puede hacer nada de nada en este "valle de lágrimas". Pero el Infierno contradiciendo y saltándose todas las normas de este tipo no sólo no va a dejar de comer delicatessen, sino que irá incorporando nuevas secciones pecaminosas al Infierno. Y así tenemos la nueva sección Muy bien asesorada por la pintora y artista Sttufen. Ella me irá trayendo cuadros para exponerlos en la "Fragua Visual" (nombre que le damos a la Galería de cuadros en el Infierno) Sí vosotros los lectores pecaminosos de este Blog Infernal, tenéis algún cuadro, o conocéis a alguien que pinte mejor que yo (para eso hace falta muy poco) comentádselo y si lo desea se lo colgamos. Bien, y por mi parte nada más. Sólo desearos un inicio pecaminoso en este oscuro camino de la Cuaresma.
10/02/2005 10:55 ;?> No hay comentarios. Comentar.

Derivando (7)

attach.gif...respirar: las costillas rotas oprimían la cavidad torácica y los pulmones no respondían a los masajes. Rápidamente se la llevaron a la sala de operaciones, y Mario no supo nada más a partir de ese momento.

Llamó a Leire “Ven rápido, Luisa está mal, la acaban de llevar a no sé dónde porque no puede respirar”.

Leire se puso la ropa del día anterior, la que tenía más a mano, y voló al hospital saltándose todos y cada uno de los semáforos. Cuando llegó, Mario la esperaba en la puerta exterior del centro médico fumando como un poseso “Mario, si tú no fumas…”, “Alguna vez tendría que empezar, ¿no?”. Mientras subían en el ascensor Mario le explicó a Leire lo ocurrido y su sentimiento de culpa por haber dejado a Luisa sola en ese momento. Él no sabía lo que podía ocurrir, ella estaba bien cuando bajó a la cafetería, pensó que la noche ya estaba superada y que todo iba según lo previsto.

Leire trató de tranquilizarlo, “Esto hubiera ocurrido tanto con tu presencia como sin ella, si no podía respirar no podía hacerlo, en qué ibas a ayudarla tú, ¿le harías el boca a boca?, no seas estúpido y no te preocupes, lo médicos harán todo lo que esté en sus manos”.

A esas horas el hospital era un terreno desolado en el que sólo habitaban espíritus soñolientos y preocupados, no era un buen sitio, no lo era.

Un doctor llegó a ellos y les comentó todo lo acontecido en esa mañana, y el trágico desenlace, Luisa había muerto en la mesa de operaciones, básicamente fue una complicación respiratoria (todos nos morimos porque se nos olvida respirar) causada por un montón de heridas y complicaciones sufridas en aquélla brutal paliza... El mazazo fue grandioso, nadie podía esperárselo de Luisa, una mujer con la cabeza bien amueblada, políticamente correcta, sana y con mucho sentido común... ¿¿¿Cómo pudo suceder??? Esta pregunta se la hicieron un millón de veces Leire y Mario los días siguientes, las semanas y los meses después... Tal vez el resto de su vida y cada una de las veces que se hacían esta pregunta, el resultado era el mismo: MISTERIO...

Los días siguientes a su muerte, Leire y Mario pululaban por la casa en silencio, meditabundos, como si fueran fantasmas... No podían soportar aquel hecho, por muy mal que hubieran estado sus relaciones con Luisa... no podían aceptar su pérdida y menos de una forma tan ridícula e infantil... Su funeral fue algo agobiante: Sus familiares, el cura, los amigos y ese lugar que parece una ciudad más que un lugar de descanso (la ciudad de los silenciosos, la llaman algunos) Leire no pudo aguantarlo más y lloró, lloró tan amargamente... tan desconsoladamente que el silencio existente en aquél lugar tomó otra dimensión... Mario por contra se comía la rabia, una rabia de impotencia y odio: LA RABIA...

Su relación no fue la misma desde entonces, Leire buscaba a Mario, pero Mario se escondía en su trabajo, en sus proyectos, intentando huir desesperadamente de la idea... del RECUERDO...

Por su cabeza no dejaba de rondar la idea de la venganza, planeaba situaciones disparatadas que luego quedaban en nada. Proyectaba noches de navajas y puños en callejones remotos, sangre en las aceras y una imagen inexacta de su cuerpo tendido en el suelo. El cuerpo parecía inmóvil junto a otro de grandes dimensiones completamente bañado en sangre.
Soñaba esa escena noche tras noche y se levantaba empapado en sudor y con un regusto metálico en la garganta. Leire se hacía la dormida, pero notaba perfectamente el levantarse de Mario, sus pasos hacia el baño e imaginaba su rostro hundido en el lavabo chorreando agua por todo el suelo. Mario necesitaba ayuda, ella era psicóloga, ¿por qué no podía acercarse él y hablar del asunto con naturalidad?.
Mario rehusaba su contacto, sus ojos se tornaron amenazadores y distantes, la traspasaba con la mirada, no la miraba a ella, miraba a través de su cuerpo intentando encontrar algo, procurando hallar no sabía qué cosa.

De este modo pasaban las horas, los días, sin palabras, sin caricias. Mario perdido en su universo informático y Leire mirando ese cuerpo que divagaba por otros lugares y se refugiaba en lo indefinido de la pantalla.

Una noche, Leire escuchó a medias una conversación telefónica de Mario. Hablaba de algo urgente, de un objeto que necesitaba con premura, ¿de un archivo?, ¿de un arma?. Cazaba las palabras al vuelo, leves, se le escapaban algunas y trataba de reconstruir ciertos términos técnicos sin resultado. No sabía de qué trataba la conversación, pero Mario la terminó muy nervioso dando un puñetazo sobre la mesa y maldiciendo su suerte.
¿Qué podía hacer ella si él no se dejaba ayudar?, no lo podía obligar a que la atendiera, no lo podía obligar a seguir un tratamiento, sólo podía esperar a que esto se resolviera de la mejor manera haciéndole las cosas más fáciles.

Pasó un mes después de la muerte de Luisa, Mario había comenzado a reconducir su conducta hacia su trabajo, y Leire comenzó a tranquilizarse, relativamente... Se pasaba horas muertas en su estudio con el ordenador... Una noche llamó a Leire a su despacho... A Leire le hizo mucha ilusión, tal vez aquélla fuera la primera fase de una posible solución, entró con mucha ilusión, aunque con cierta angustia en el despacho de Mario... Mario la vio y la invitó a sentarse, Leire le sonrió con dulzura y Mario le devolvió la sonrisa, Leire empezó a pensar que aquello iba por buen camino... Mario comenzó a hablar: "Lamento mucho haberte ocasionado tantos problemas y angustias...

(continúa)
10/02/2005 11:02 ;?> Hay 2 comentarios.

Fragua Visual

Sttufen.jpgHoy vamos a continuar esta sección con los cuadros de una joven artista insular (pero no por ello alejada del momento) Su nombre de "guerra" es Stuffen, y faltándome datos, sólo puedo definirla como polifacética. Y sobre todo y ante todo, gran persona. Ha accedido a invertir parte de su escaso tiempo en abrir una galería infernal. Poco a poco iremos teniendo material, mientras tanto, aquí tenemos un cuadro de ella. Pertenece a una serie titulada "Restos". Disfrutadlo.
10/02/2005 22:51 ;?> Hay 12 comentarios.

Diálogo con el forense

Espuma.gif—La causa del óbito fue debida a un apuñalamiento en el pecho.
—¿Sí? Creí que había sido por causa del veneno.
—Y usted qué sabe... ¿acaso es forense?
—No, pero...
—Entonces deje de dar opiniones ineptas.
—¿Me va usted a decir a mí, que soy el muerto, de qué fallecí?
—Usted será el cadáver pero yo soy su forense. Murió usted a causa de una puñalada en el pecho.
—Pero esa cuchillada me la produjeron cuando yo tenía veintidós años...
—Bueno... entonces usted falleció cuando tenía esa edad, lo que ocurre es que no se había dado cuenta.
—¿Habla usted todos los días con sus muertos?
—No, es la primera vez. Normalmente los cadáveres no dicen ni mú. Creo que se quedan sin habla del susto...
—¿Qué susto?
—El estupor de saberse difuntos.
—Pues yo no estoy asustado, además le digo que fenecí por ingerir estricnina, ¡si lo sabré yo!
—No soporto que un neófito trate de darme lecciones. Usted, señor mío, está aquí sobre mi mesa, abierto en canal, por haber sido acuchillado con arma blanca... ¿Quiere un poco?
—¿Qué es?
—Bocata de anchoas, con pimiento, tomate y mayonesa.
—No, gracias, no soportaría comer donde hay cadáveres.
—Pues está muy rico. Escribiré el informe de su muerte.
—¿Veneno?
—Puñalada.
—Bueno, informe como quiera, total, ya me da igual... Mientras escribe, ¿podría quitar el bocadillo de encima de mi hígado?, me está pringando todas las vísceras...
—Oiga... ¿recuerda quién le acuchilló?
—Sí señor forense. Fue un chaval que aseguraba que mi novia era su mujer. Ya ve, gente rara que hay por el mundo.
—Y... ¿era su mujer?
—No, era mi novia, mujer era de él. Lo que pasó es que el chico decía que ella no podía ser de los dos; no sabía compartir, no tenía ni pizca de solidaridad.
—En tal caso, el chico ese es su asesino. Informaré a la policía para que lo detengan.
—Bueno, eso pasó hace treinta años; ya no le guardo rencor.
—Bien, entonces no lo notificaré a la policía.
—Yo creía que me había suicidado con estricnina pero si me mató el chaval pues... ¡entonces es homicidio!
—Claro. Igual usted, al no percatarse de que ya estaba muerto, tomó el veneno para matarse, porque en realidad usted lo que deseaba era estar muerto.
—Imposible, yo no sabía que ya había fallecido. Incluso me afeitaba, duchaba e iba a trabajar todos los días a las siete. Además, si me asesinaron, deberían atrapar al homicida.
—¿Le guarda rencor, después de tanto tiempo?
—¡Lo odio con toda mi alma! Oiga, debería usted revisar mi estómago.
—¿Para qué?
—La estricnina...
—¿Otra vez?... le digo que la estricnina fue después, ya usted estaba muerto por el navajazo. Tal vez debería inspeccionar su vientre, por si el origen de la muerte fuera debido a alguna clase de veneno. Simple rutina.
—Yo creo que fallecí por una cuchillada, pero usted es el experto...
—Voy a coserlo ya.
—¡No!, aún no señor forense.
—¿Por qué no? Debería de saber que su entierro será pronto.
—¿Cuándo?
—Esta tarde, creo. Han venido su esposa y sus hijos... querían estar al corriente y si ya estaba todo listo.
—Dígale a mi esposa que me gustaría que me incinerasen.
—No llore hombre. Debería decírselo usted mismo pero como le veo tan triste...
—No lloro, es que se le ha caído algún mejunje y me ha saltado en los ojos.
—¡Ah!... sólo es desinfectante, tranquilo que no es malo para la salud.
—De acuerdo, pero debería usted lavármelos con agua, por si acaso...
—¿Está seguro de que no quiere un poco de bocadillo? Quizá le dé asco comer donde hay cadáveres.
—¡Qué va!, si yo tengo un aguante enorme. Una vez me comí unas cucarachas crudas...
— ¡Qué asco! ¿Y no tuvo arcadas?
—Sí pero se me pasaron a las tres semanas.
—Bueno, menos cháchara que tengo que acabar mi trabajo; todavía me quedan tres muertos más antes de irme a casa.
—Cósame entonces, pero no olvide decirle a mi esposa que no quiero que me incineren.
—Se lo diré, no tema. Prefiere una sepultura donde le lleven flores ¿no?
—No. Tengo decirle que... Bueno, le diré la verdad. Estoy vivo.
—¿Y que hace entonces sobre mi mesa? ¿Cree que puedo perder el tiempo tan estúpidamente? ¡Levántese enseguida!
—Vale, pero no se enfade, oiga.
—¡Fuera de aquí mentecato! ¿No le da vergüenza? ¡Su mujer ya tenía preparado el sepelio, con cantos gregorianos y todo!
—¿Gregorianos? ¡Nunca he soportado ese tipo de cantos! ¡Lo mejor que hice fue no morirme! ¡Ya ni uno puede fallecer en paz!
—Bueno, tampoco es para tanto... no se enoje usted que le da un ataque cardíaco.
—Pues mire, ni mal estaría que para lo que uno vive... Si al menos en mi funeral me loasen con cantos gregorianos ¡ Me complacería tanto!
—Creo que es mejor que se vaya señor vivo.
—Sí, ya me voy... oiga ¿sabe?, me gustaría que, cuando yo muriese, fuese usted mi forense ¡Ha sido usted tan amable!
—No se preocupe que me ocuparé de que así sea. Me halaga usted...
—¿Terminó de coserme del todo?
—Sí, está usted igualito que cuando llegó, pero sin morirse.
—Bueno, pues muchas gracias... ¡Vaya! ¿Cuándo llegué estaba muerto?
—Por supuesto; se lo dije bien clarito, pero se empeñó usted en que no y ya ve... el cliente siempre lleva la razón. De todas formas, si cambia de opinión, ya sabe donde me tiene; seguiríamos charlando sin traba alguna, ya que estando usted difunto podría quedarse aquí el tiempo que...
—Adiós señor forense; no creo que quiera morirme, pero por si se me ocurre, ¿por quién pregunto en ese caso?
—Evaristo Estilete Agudo, para servirle.
—Narciso Perpetuo Indeciso, a sus órdenes.




D. S. - Espuma.
10/02/2005 16:54 ;?> Hay 7 comentarios.

Vida y Milagros de Stuffen

Elena foto.gifElena G. C. nació el 8 de Octubre de 1976 en Granollers, provincia de Barcelona.
Ya desde muy pequeñita demostró inclinación por las artes plásticas (como todos los niños, para qué engañarnos…). Pero el interés de Elena parecía ir más allá de lo común a todos los críos.
A temprana edad probó suerte con la “pintura mural” (cada vez que los padres se daban la vuelta, ella estaba pintando en la pared con lo primero que pillaba, incluso se atrevía con la pintura mural, rascando el yeso de la pared con sus minúsculas uñitas…).
A eso de los cinco o seis años de edad, le dio por encaminar su obra hacia lo Oriental (sin saber nada de la famosa estampa japonesa). Por aquellos días, Elena dibujaba personas orientales, con sus ojos achinados, sus ropas orientale. Y se pasaba todo el día dibujando. Era tanta la obsesión por los “chinitos” (como ella los llamaba), que ni siquiera atendía en clase, hasta que un buen día, su profesora llamó la atención a su madre, ya que todos los niños sabían leer menos Elena (de tanto dibujar chinitos). Tras ese detalle de poca importancia, Elena aprendió a leer en una semana, pasando a ser la que mejor leía de la clase.
Con los años, Elena fue cambiando de motivaciones a la hora de abordar sus temas pictóricos, pero nunca dejó de “estar en la luna de Valencia”.
Poco a poco le iba entrando la vocación, y cada vez más. Así, mientras los otros niños querían ser médicos, dentistas o azafatas, Elena decía que quería ser pintora de retratos en la calle, sí, como los que se ponen en las Ramblas o en cualquier paseo marítimo de zona costera.
Por supuesto, el hecho de tener un vecino pintor, para el que estuvo posando para un retrato influyó en sus ilusiones de futuro (le encantaba colarse en el estudio de su vecino, sobre todo le llamaban la atención los pasteles de tantos colores que siempre tenía por todos lados).
Resulta que la madre de Elena también pintaba (era su hobby) y bastante bien, con lo que poseía unos óleos (los cuales siempre estuvieron lejos del alcance de su niña ), y algún que otro libro para aprender a dibujar, de esos con desnudos y todo. Ya a los 8 años, Elena practicaba copiando desnudos de los libros.
Le gustaban los concursos de dibujo y de poesía, y nunca dejaba de presentarse. Una vez ganó uno de dibujo, y otra vez uno de poesía.
Pero Elena no mostraba interés por las artes plásticas únicamente, también la atrajeron siempre las palabras, el cine y la música, en concreto, el piano. Y no paró hasta que sus padres la apuntaron a clases de Solfeo y más tarde piano. Le encantaban sus clases de piano, pero entre la falta de oído y piano con el que practicar, las ganas fueron mermando.
A los 12 años se fueron todos a vivir a Canarias, con lo que cambiaron los aires y Elena se olvidó del piano.
Ella siempre fue una buena estudiante, aunque casi nunca estudiaba. Según iban transcurriendo los años, disminuían los ratos de estudio de Elena, que, cuando se suponía estaba estudiando, en realidad dibujaba a escondidas. En ocasiones, su padre se daba cuenta y le decía: - ¡¿Ya estás dibujando en lugar de estudiar?!
Para entonces ya se le había metido muy adentro la idea de estudiar Bellas Artes cuando se fuera a la Universidad (porque Elena siempre supo que iría a la Universidad). Así, aunque su padre tal vez soñaba con tener una hija arquitecta o ingeniera de caminos, canales y puertos, la niña se dedicó a contentarse a sí misma, y a su madre, que siempre se quedó con las ganas de estudiar Bellas Artes.

Elena estudió Bellas Artes en la Universidad de La Laguna, en Tenerife. Donde no todo era tan fácil como esperaba. Donde la hicieron trabajar mucho y duro y donde descubrió que había gente muy buena por ahí, incluso mejores que ella (también mucho peores, por supuesto). En la Universidad de La Laguna había muchos humos, y mucho carácter de artista.
Sin embargo, Elena siempre tuvo los pies en el suelo en ese sentido. Elena siempre supo que no era un genio, ya que a los genios los terminan echando de las escuelas y facultades, mientras que ella terminó su carrera como Dios manda.
En aquélla época aprendió mucho de la amistad, y conoció a los mejores amigos del mundo, los cuales ya serán para siempre. De aquellos años viene lo de Stuffen.
Una vez terminada la carrera, se ha dedicado a buscarse la vida, ya que no hay mucho trabajo para un licenciado en Bellas Artes (en el fondo su padre tenía algo de razón). Y ha trabajado en lo que le ha surgido. Estando especialmente orgullosa de su colaboración en la restauración de la bóveda del aula magna de la Universidad Pontificia de Salamanca, subidita a un andamio, a unos 6 metros de altura.
Por supuesto tiene el C.A.P, y ha perdido parte de su tiempo en el intento fallido de preparar oposiciones a secundaria.
Elena es una pintora de brocha fina un tanto extraña, ya que todavía no ha montado ninguna exposición, pero algo le dice que eso cambiará.

Nota Calavera: Me ha parecido tan fascinante esta historia que no he podido por menos que publicarla aparte. Se lo merece.
10/02/2005 00:24 ;?> Hay 8 comentarios.

11/02/2005

Diario Calavera (12º)

fuego ardiente.gifHoy, me voy a permitir un lujo... Me voy a permitir el lujo de felicitar a las personas que realizan esta locura de Blog. Que empezó siendo una locura de un calavera y ha terminado por ser un pequeño panfleto incendiario con unas colaboraciones de lujo (ya quisieran El País, El Mundo, o El ABC) Por otro lado quisiera agradecer, muy especialmente a Comella Firmet. Persona a la que le debo mucho, ella se hizo cargo enseguida de mi petición de ayuda. Y queridos lectores, la apariencia y la Téxnica (impecables) se la debo enteramente a ella. Un besazo desde aquí para ella.

Por otro lado, quisiera también agradecer a los lectores y colaboradores, que "cuelgan" sus cosas más íntimas en mi Blog, para mí es un honor. Y en este apartado quisiera dar un saludo especial a Stuffen, porque la debí pillar en un momento bajo, y aceptó enseguida mi idea de crear una Galería de arte (Fragua Visual).

En fin, señoras y señores, calaveras todos, para mí es un honor tener un blog como este. Tan sólo, una promesa, procuraremos seguir como hasta ahora.

¡Hasta la próxima visita al Infierno!
11/02/2005 10:25 ;?> Hay 2 comentarios.

Fragua Visual

Stuffa.gifAquí se expone el tercer cuadro de la amiga Stuffen. Por cierto, tu biografía merece la pena un tratamiento visual, un corto. Genial y sencillo.
11/02/2005 10:40 ;?> Hay 4 comentarios.

Derivando (8)

attach.gifNo, no me digas nada sé que has sufrido mi autismo, negarlo sería estúpido. No te preocupes no voy a hacer ninguna tontería de la que pueda arrepentirme... Creo que ya es hora de ir abriéndome, pero no me pidas rapidez, no la tengo y no sé si la tendré. Como bien sabes, he estado aquí metido desarrollando un proyecto, pues bien es hora de presentarte el proyecto: Fénix es un Sistema Firewall, mejor dicho es el SISTEMA, como tu bien sabes las comunicaciones han avanzado mucho y actualmente este mundo está en manos de la técnica... Pues bien esta técnica tiene agujeros y agujeros muy gordos, unas veces previstos por las empresas del sector y otras debido a la ignorancia tecnológica del momento... He desarrollado un sistema capaz de combatir a todos los virus, será un sistema que vaya en el ordenador acoplado y será como un potente anticuerpo, que en el peor de los casos bloqueará el ordenador en unos minutos, volviendo, a los pocos minutos, a funcionar sin ningún problema... Bueno cariño, pues este sencillo Sistema es tan potente, económicamente hablando que las empresas matarían por él, así que si algún día me pasara algo esto es lo que tienes que hacer"... Indicándole el asiento del ordenador, se sienta y comienza la sesión informática para Leire, ella trataba de aprovechar la situación para volver a unirse (al mismo tiempo que aprendía la lección) poco a poco todo se fue arreglando... Una buena psicóloga ha de tratar de arreglar las circunstancias más duras... Acabaron revolcándose por el suelo del despacho... Todo parecía en orden... La situación se había controlado, al menos de momento...

La relación empezó a marchar bien, o lo que se puede llamar bien en determinadas situaciones. Para Leire, el hecho de que Mario volviera a dirigirle la mirada y le dedicara de vez en cuando alguna sonrisa ya era algo maravilloso e incomparablemente hermoso.
Mario, por su parte, continuaba liado en sus cosas, con su ordenador, sus programas y sus historias absolutamente incomprensibles para Leire, que lo observaba curiosa por encima del periódico.

Mario continuaba teniendo esos sueños extraños que lo asaltaban a altas horas de la noche. Cada vez más nítidos, más claros, los rostros perfectamente dibujados y los movimientos sincronizados, siempre los mismos, siempre igual. La escena se desarrollaba siempre de la misma manera.
Era de noche, peleaba con otro hombre bastante más corpulento que él, el cual sacaba una navaja e intentaba pinchar a Mario, éste se revuelve y la navaja cae al suelo, una tercera persona la coge y se la pasa a Mario, quien consigue herir a su rival, fin del sueño, Mario cae al suelo, no está muerto, está muy cansado.
Cada noche igual, ¿todas y cada una de las noches de su vida ha de soportar este martirio?.

Por el día la situación se suavizaba, Mario y Leire comenzaron a acercarse más, a planear salidas y a proponerse nuevas actividades.
El sábado por la noche cenaron en un restaurante muy bueno (y muy caro), una cena romántica de las que tanto le gustaban a Leire: vino tinto... perfecto... la música ideal y las velitas primorosas incandescentes. Una noche idílica para la parejita recién reconciliada... Nada podía salir mal.

Aquella noche iba a ser la noche, y todo estaba previsto para que lo fuera, después de una maravillosa cena se fueron al lugar más mágico de la ciudad, allí tomaron unas copas, para luego aterrizar a la luz de la luna en la playa... No había nadie, estaba vacía, sólo ellos, escogieron un lugar apartado y allí iniciaron su reconciliación... La verdad es que Mario tardó, pero la elección de los lugares fue maravillosa... Leire estaba feliz, aquello era la gloria... Leire con mucho cuidado se fue acercando poco a poco a Mario, con su táctica suave y envolvente hizo reavivar en Mario sentimientos que había dejado olvidados... Se fueron quitando poco a poco las vestimentas, que le estorbaban en ese momento... Sus cuerpos comenzaron a unirse rozándose poco a poco al principio, convirtiéndose en uno... Leire saboreaba cada uno de los momentos ralentizándolos al máximo... Mario por su parte comenzaba a olvidarse de todos los sucesos acaecidos anteriormente... Gozaron y se amaron... Amaron y gozaron, y se quedaron profundamente dormidos en aquel paraje idílico... Mario comenzó de nuevo a tener pesadillas, el sueño reincidente, Leire se asustó, el sueño había sido más profundo, casi real... Despertó a Mario e intentó abrazarlo, pero él sólo quería pensar estar solo... Se acercó al borde del paraje, el mar embravecido le llamaba incesantemente... Mario explotó en un lloro profundo y amargo... Un lloro de impotencia... Por fin había terminado de reventar su fantasma, o al menos así lo creía Leire, que poco a poco se fue acercando a él, con esa piel delicada y suave, le abrazó por detrás, acariciándole como ella sabía, y agarrándolo de una de las manos tiró de él hacia la playa... Mario al principio estaba receloso, pero Leire utilizó todos sus encantos y Mario, atrapado por la personalidad de Leire, se rindió a sus encantos y fue tras ella... Juntos se bañaron en el mar, hasta que unos pescadores interrumpieron su maravilloso baño, con juergas y comentarios un tanto “picantes”, nadaron hasta su “habitación” y allí con su último beso sellaron el “alto el fuego”.

Era especialmente agradable para ambos esta nueva situación. Se adaptaron rápidamente, como si nunca hubiera ocurrido nada malo, como si nunca hubiera existido el muro que los separara. Y era hermoso pensar que de nuevo estaban juntos y que ya nada podría separarlos.
Mario volvió, con tranquilidad, a sus asuntos tecnológicos, prestándole a ella todo el tiempo que necesitaba para sus paseos, para sus caricias y esas películas francesas que él nunca entendía.
Leire, por su parte, estaba pletórica. “Ya nada más puede separarnos, Mario, hemos pasado lo peor, mi niño, y seguimos juntos, ya nada malo hay que pueda con nosotros”, y Mario la miraba con un resquicio de desconfianza en los ojos, de alguna manera sabía que esto no había terminado, que lo peor estaba por llegar, y Leire era tan ingenua que no se daba cuenta, no percibía esa sensación que a Mario lo embargaba a través de todos los poros de su cuerpo.

Los sueños se fueron espaciando, ya no los sufría tan a menudo, pero cuando acaecían eran completamente reales, ahora no era un teatro que se mostraba ante él, era Mario uno de los participantes de carne y hueso en esa trifulca.

(continúa)
11/02/2005 10:45 ;?> Hay 4 comentarios.

12/02/2005

EL DRAGÓN Y LA SIRENA

Sileon_r.gifEL DRAGÓN Y LA SIRENA

Desde el mirador de la sirena la brisa me transportaba más allá, cerca de ti, perdida en el infinito de un horizonte sin más límite que el de una realidad difusa que iba y venía sin orden ni ritmo. Sin espacio, sin tiempo definido, todo me acercaba y todo me alejaba de ti. En el infinito te oía, te percibía tan cerca de mí como la brisa que me acariciaba la piel refrescando la sensación calida que tu recuerdo provocaba en mí. Perdida en unas voces apenas perceptibles para un alma añorante; confundida con el rumor de un mar que en la cercanía se hacía tan lejano. Con la amarga separación todavía en los labios era incapaz de oírlo.
El rumor se transformaba en voces, voces que se confundían con el oleaje cada vez más intenso, con la brisa que reclamaba mi atención y me encauzaba hacia aquel lugar, hacia tu lugar ese en el que morabas sin ser apenas perceptible. Llevaba más de una hora inmóvil, asida a la barandilla, temiendo que un movimiento me transportara a la dura realidad de tu ausencia, allí hundida en mis sensaciones no era capaz de alzar la vista más allá de mí misma y seguía sin verlo, a pesar de sus esfuerzos por acercarse. Quizás hizo detener el tiempo, quizás me había transportado a otro lugar, tan lejano, tan inverosímil, donde convivían seres fantásticos, mitológicos, seres solo reales en la imaginación pero que una vez escaparon de su encierro y sus ansias de libertad les llevó a un mundo donde la decepción, las falsas ilusiones, los fracasos reinaban, dando caza y anulando a los seres de noble corazón que llenos de vida se adentraban en aventuras imposibles. Entonces lo vi. Estaba rígido, su figura apenas perceptible se hizo realidad para mí. El dragón se apareció ante mí en todo su esplendor: grande, poderoso, distante... y sobre todo inmóvil, con la mirada fija en ese infinito que había sido mi compañero hasta ese instante. Estaba ahí, había estado todo el tiempo pero nadie lo veía. Transformado en roca pasaba desapercibido, como si no fuera parte de la existencia, como si de un accidente de la naturaleza se tratase, pero ahí en la inmensidad de mi desesperación se hacía patente para mí.
Una vez que posé mis ojos lánguidos sobre él, ya me era imposible desviar la mirada. Sentía como si algo nos uniera, algo más allá del espacio, del tiempo, de la existencia misma. Algo en mi interior conectaba con él. Sentí como se iba despertando de un sueño que lo había tenido alejado años, siglos... el tiempo se escurría entre sus escamas vertiéndose en la inmensidad de un mar que le daba cobijo apartándolo de la realidad. Me pareció como su cuello, que hasta ese momento había estado cubierto por las aguas verdes que camuflaban su existencia, se movía lentamente haciéndose presente en una realidad de la que había huido sumiéndose en el olvido. Giró la cabeza y me miró con la mirada perdida de aquel que tanto había padecido, de aquel que una vez decidió alejarse de la vida desapareciendo, sin dejar más huella que una breve estela apenas perceptible en el mar y solo por aquellos que habían sufrido tanto como él.
La visión de su majestuosa cabeza me hizo olvidar mi propia realidad acercándome a un ser que a fuer de ser temible me parecía indefenso. Quise conocer su historia y le pregunté. Las palabras brotaban lentas, olvidadas, extraviadas entre unas cuerdas vocales que poco a poco iban recuperando un tono y un timbre que solo yo podía percibir.
Él era un dragón y se había enamorado de una sirena. Delay, que así se llamaba la sirena, era la más bella de entre todas las sirenas que habitaban el mar. En un tiempo en el que solo la ilusión existía, cualquier criatura podía aspirar a cualquier deseo.
Su amor no solo se lo disputaban las criaturas del agua. Muchos marineros habían oído hablar de ella y se adentraban en las tormentas más terroríficas para encontrarla. Se decía que ella se divertía con los naufragios de aquellos que intentaban acercarse. No tenía corazón, solo su afán de ser más alimentaba su existencia: la más bella, la más deseada, la más ambiciosa, la más... No tenía límites y no ponía límites a sus deseos. Cuando se encaprichaba con algo no paraba hasta que lo conseguía. Su fama se extendía a la par que sus caprichos. Ella se vanagloriaba de conseguir todo lo que deseaba por muy difícil o por muy caro que costase.
El dragón era un ser noble, su vida estaba impulsada por la constante ayuda hacia los demás. No era un charlatán que contara historias para entretener ni chistes para alegrar la vida de sus semejantes. No era el líder al que todos seguían en sus correrías pero a pesar de todo era muy querido entre todos los dragones. Fue un error, él jamás debió estar allí, el agua nunca le había atraído pero sobrevolando su territorio, inmerso en sus pensamientos se fue alejando más y más hasta que el rumor de unas olas que no conocía, el olor de un mar impensable hasta entonces lo atrapó en una red de sensaciones que le hizo olvidarse de sí mismo y traspasar unos límites que significarían su fin sin poderlo evitar. Entonces lo oyó no era el rumor de las olas, era algo más cálido, más intenso, más profundo, algo que traspasaba el ser rompiéndolo en mil pedazos que con la siguiente nota se volvían a separar para de nuevo volverse a unir con más fuerza para no perderse en el rumor y adentrarse en ese canto que embrujaba, que embriagaba y del que cada vez se necesitaba más para continuar respirando, para continuar viviendo. Desde ese momento supo que sin ese canto la vida no tendría sentido para él. No sabía de dónde venía, se estaba haciendo de noche y debía regresar. No importaba, pensó, al día siguiente lo localizaría.
12/02/2005 10:48 ;?> Hay 3 comentarios.

Diario Calavera (13º Dia)

fuego ardiente.gifA ver, ¿alguien me puede decir de qué se puede hablar un sábado por la mañana? Yo me imagino a ese hombre que se ve frente ante su sección fija. Veréis hoy me he levantando, pensando en qué iba a escribir. Y se me ocurrió un tema profundamente existencial. Pero debido al día (sábado) y las horas de la mañana, uno ya no es tan suicida. Con lo cual, este Diario es el más Calavera de todos cuantos se han escrito. Porque realmente todo es una excusa para rellenar un hueco en blanco. Eso sí si me llamara D. Fulanito, serían meditaciones muy sesudas de un fin de semana.

Aprovecho la ocasión para haceros el ofrecimiento de escribir también en esta sección. Porque uno, aunque tiene un alto índice de ideas calavéricas, estas también se van agotando. Así que dicho queda. Buen sábado, y cómo suelen decir "Sábado, sabadete..." ¡Ahí estamos!
12/02/2005 11:21 ;?> Hay 4 comentarios.

Derivando (9)

attach.gifYa no lo observaba como espectador, ahora le dolía el brazo cuando se hallaba tirado en medio del asfalto con el filo brillando entre sus manos y con un rostro desencajado de animal degollado frente a él, una plañidera a sus espaldas y la luna allá arriba, observando hipócrita el desenlace.

Leire no lo sentía sudar a su lado, dormía tranquila. Todo está ya solucionado, pensaba, las cosas van a ir a mejor, seguro, no puede ser de otra manera. Después de todo habían superado la mala racha y seguían unidos, lo que depare el futuro está hecho, ya están las cartas sobre la mesa y todas son buenas, el caballo de copas frente a la sota de oros, las espadas y los bastos ya quedaron atrás, ahora no hay más que oros, Mario, oros y una gran copa llena de sueños.

Él sabía que lo tenían controlado, que lo observaban de alguna manera, que seguían sus pasos y que tarde o temprano darían la cara. “Sigue durmiendo, querida, que no es nada”.

Aun así le preocupaba esos cambios de humor que tenía Mario, no podía soportar verle sufrir así... Las salidas al campo y a la playa eran cada vez más numerosas, habían hecho un pacto, no hablado, mediante el cual se iban a dedicar más tiempo para ellos...

Qué felicidad, poder retozar en esos campos y sentir la esencia natural en los cuerpos de Mario y Leire... Y qué decir de esos baños nocturnos a la luz de la luna o las estrellas, desnudos, jugando como dos chiquillos y amándose... Los espíritus de ambos estaban más unidos que nunca.

La noche era calurosa, si cabe más calurosa que las anteriores, y era el mes de septiembre, los últimos estertores del verano... Verano que se resistía a marcharse, dejando paso a ese otoño melancólico y triste, pero tan querido por los amantes tremendamente enamorados... Leire iba vestida con un vestido gaseoso que dejaba adivinar todas las curvas, Mario se había colocado una camiseta vaporosa y unos “chinos”, con “bambas” en los pies... Fueron al restaurante al lado de la playa, ése que hacía unos fritos tan ricos... Allí durante la cena, se juraron amor eterno... El sitio era ideal, música suave, luces en penumbra y esa brisa del mar que refrescaba el ambiente, Leire no podía soportar tanta alegría, era la Felicidad personificada... Mario comenzó a sudar, Leire se fijó y le preguntó qué le sucedía... Él le dijo que no pasaba nada, será la comida (dijo) Pero él sabía que era el momento, el momento de vengar a Luisa... Su asesino rondaba por ése lugar, aunque él no lo podía ver...

Había intuido una mirada extraña por detrás de esos cristales que servían de escaparate. Rondaba cerca, lo sentía respirar a su lado.
Salieron del restaurante, Mario, muy nervioso, le dijo a Leire que se adelantara al coche, que se le había olvidado la cartera, el tabaco o algo sobre la mesa. Leire supo en ese instante de qué se trataba, “No irás” “Leire, te estoy diciendo que te vayas al coche” “No me puedes hacer esto”.
Leire se encaminó a la calle paralela en donde estaba aparcado...

(continúa)
12/02/2005 11:28 ;?> Hay 3 comentarios.

LO BIEN DICHO

boca 1.gifCuando digo Diego no digo digo.
Digo lo que digo porque sé lo
que digo. Y lo que dije antes, lo digo
y lo mantengo. Quien rectificó

lo dicho, nunca supo lo que dijo
o no le importó decir sin fijarse.
Mas yo en lo que digo siempre me fijo,
de quien no se fije no deben fiarse

de lo que diga, pues lo dicho aprisa,
se suele decir, que no es dicho bueno,
no vale de nada o que no va a misa.

Piensa lo que digas, hombre sereno
no dice cosas vanas, ni te sisa
ningún tiempo de ocio dichoso y ameno.
12/02/2005 12:57 ;?> Hay 7 comentarios.

Fragua Visual: Mi Mano

Mano.jpg.gifLa mano se sorprendió de su capacidad para amar y crear.

Realizada por Stuffen.
12/02/2005 16:20 ;?> No hay comentarios. Comentar.

13/02/2005

Soneto a Medias

Tomate.gif.psd.gifSiento que me piden algún cuarteto
que el que vive en mi mismo municipio
está empeñado en que yo rime un ripio
creyendo que me saldrá algún soneto,

esperando que ya rompa a endulzar
y que salte y que siga dando palmas,
que no quiero ser un salvador de almas,
ni me importa escribir y no botar.

Boto escribiendo, no escribo botando,
y me voy poniendo más colorado
mientras las sílabas ando contando.

Escribiendo a saltos, a bote pronto,
bermellón, rojo de amor regalado,
no sé contar, ¿qué importa?, tanto monto.

(Colaboración de Cerrolaza y Pablo A.)
13/02/2005 11:10 ;?> Hay 5 comentarios.

attach.gif...el automóvil, pero se quedó observando desde la esquina, con el teléfono móvil en la mano y el número de la policía marcado.
Los dos se encararon en un callejón del que Leire sólo veía la entrada. No mediaron palabras, no hacía falta decir absolutamente nada.
Las navajas brillaban sepulcralmente bajo esa luna de silencio, bailaron con las armas en las manos intentando herir a destajo, primero sin acercarse demasiado, lanzaban golpes afilados por doquier, sin tocarse, sin rozarse apenas. Los gatos corrieron a refugiarse en los contenedores del restaurante, un olor fétido cargaba el ambiente, pescado podrido que hacía aún más insoportable la idea de respirar ese aire infestado de miedo.

Leire, desde su posición, sólo veía sombras que se movían rítmicamente proyectadas en el suelo y en la pared, siniestras sombras de la China, que significaban un teatro no soñado, un sudor viejo en el cuerpo de Mario que reconocía la escena como recién vivida. Poco a poco se fue acercando con el teléfono bien apretado en la mano, sus pasos lentos se resistían a seguir caminando.
Cuando llegó al callejón, tuvo que actuar con rapidez, Mario era sostenido por la espalda, las navajas habían caído al suelo, y su contrincante trataba de alcanzar una de ellas cuando Leire se agachó y le pasó a Mario la que tenía a sus pies, una hermosa navaja de filo de acero, con virguerías finamente labradas y mango de madera de caoba bien trabajada. Mario consiguió zafarse y pinchar a su contrincante en el estómago, a la vez que éste le dibujaba un rápido corte en el brazo. Ambos cayeron al suelo, rostro contra rostro, Mario estaba perfectamente consciente, pero la imagen que tenía enfrente era la de un agonizante, la sangre le manaba de la boca como una fuente siniestra, los ojos abiertos y perdidos en una lejanía difusa. Las manos apretadas contra el vientre dejaron de temblar cuando exhaló un último suspiro.
Leire abrazó a Mario y le buscó la herida, colocó su foulard de torniquete y se lo llevó rápidamente al hospital, en donde sería curado por algún colega sin que la cosa levantara sospechas. Allí quedó el cuerpo muerto de un chulo cualquiera, al que, seguramente, habrían pinchado en un ajuste de cuentas, nada que investigar, papeleo del de todos los días.

Leire y Mario salieron del hospital a las tantas de la mañana, no sin antes agradecer varias veces al personal de las instalaciones las gracias por haber curado a Mario y no haber hecho preguntas... Salieron con cierta prisa y desaparecieron en el coche, como si hubiera sido un mal sueño... En el transcurso del viaje del hospital a casa; la tensión se "mascaba" en el ambiente... No hubo ningún tipo de palabra, ni de reproche... ¡¡¡Nada de Nada!!! Sólo podía presagiarse una sola idea: "La tormenta iba a estallar en cualquier momento"... No habían terminado de entrar en casa, Mario dijo un: ¿¿¿Dónde has escondido mis cosas??? y ¡¡¡Zasss!!! La guerra estalló en toda su amplia gama y extensión de reproches y de "puñaladas verbales"... El resultado fue que Mario durmió en su despacho y Leire en el dormitorio.

El lugar donde habían transcurrido los hechos estaba muy concurrido de gente y curiosos, pero sobresalía entre ellos una mujer con aire de turista despistada, que disimuladamente había visto como se había desarrollado la pelea... Los policías le tomaron declaración, pero entre sus pocas ganas de hablar y el dialecto yanqui de los bosques de EE.UU., hicieron perder la paciencia de los policías; que tenían prisa por terminar el turno...

El lunes en el hospital Leire recibió una noticia francamente desagradable e inesperada. Había sido llamada al despacho del director, para decirle con buenas palabras que estaba despedida, por unos informes que le habían...

(continúa)
13/02/2005 17:22 ;?> Hay 2 comentarios.

Huésped

Huesped.1.jpg.gifCon tu mochila a cuestas cargada de silencios
y un cayado de espinos, descalza y abatida
te encontré bajo el quicio de la puerta una tarde.
Abrí de par en par
los brazos y mi alma
y me ofreciste ayuda
para afrontar la vida,
o para hallar la carta
que cierra el solitario.
Llegaste, soledad,
tan desolada,
tan sedienta de sol,
que te ofrecí la luna
del ropero,
y en sus perchas colgaste tus harapos.
Cien fanegas de sal
has comido conmigo
y eso me da el derecho
a llamarte mi amiga.
No temo tus desplantes
y dejo que compartas la anchura de mi lecho.
13/02/2005 12:34 ;?> Hay 5 comentarios.

A MI VIEJA.

Latinaunida.gifHeroína de batallas
Ahuyentabas mis dragones
Tus manos grandes y ajadas
Sabían dividir el pan
Sanadora de dolencias
De rodillas lastimadas
Maga de reyes magos
En mi pobre Navidad.
Cofrade en mi alegría
Adversaria de mis penas
Doncella de un huerto verde
Amadora de la tierra
Hechicera en la cocina
Con un viejo delantal
Artesana del tejido
De aquel pullover celeste
Que te urgía terminar.
Te marcaron simples cosas
Y ya ves no las olvido
Las llevo en este equipaje
Que todos llaman memoria
Sos regalo de la vida
Sos la raíz de la historia
Y sos mi vieja querida
Un pedacito de gloria.
13/02/2005 13:01 ;?> Hay 3 comentarios.

Fragua Visual

Fresas.1.gifNunca entendimos el problema del racismo.

Fresas y Limón de nuestra querida Stuffen.
13/02/2005 20:53 ;?> Hay 3 comentarios.

Alá-Li La-Baba y los cuarenta mamones

Ali.gifErase que se era una oruga en una higuera la mar de fea, -la oruga, no la higuera,- de pelos toda ella llena ¡¡ Que festín de higos y brevas se estaba dando la muy pendeja ¡! , y papeando, papeando, papeando este cuento entre orugas , higos e higueras va empezando ando ando ando ….
En una ciudad de un país muy lejano ano ano del oriente peninsular, de nombre Alí Canté, cuyo nombre según me comentó la Fulgencia Ustaquia, la del quinto pino b, se atribuye a la fama que tenía un morito de nombre Alí, y no a su capacidaz pulmonar pa`l cante jondo, no, sino por sus pies, ya que cada vez que se aligeraba de alpargatas y medias-carcetines , ¡! Qué Cante ¡! ¡¡Qué cante de pies, madreeeeeeeeeeee ¡¡ ¡¡ Que cante¡¡ , y por ello aquello del Alí Cante.
Pos en esta siudad tan linda vivían en el barrio de la Casba una pareja, con cuatro orejas, no es que tivieran cuatro orejas cada uno, no, entre los dos, dos a dos, cuatro ovejas, cuatrocientras abejas y la picha del marido siempre tiesa. Esto de la picha tiesa no viene al cuento, pero era para haber logrado un pareado rimado. ¡¡Ah, si …¡¡ ¡¡ Un pareado …¡¡ ¡¡Pues yo también quiero un pareado ¡¡ … No me seas pobre a la hora de pedir, ya que puestos, pide un Unifamiliar y en la Moraleja, (para los de fuera de Madrid, zona residencial con muchos posibles), osea una pareja con cuatro orejas en la Moraleja , si, si, Ahorrando ahorrando, ni cuando llegue a vieja me compro yo un chalete en la Moraleja, pues con su pan se lo coman todas esas Péndejas de las Moraleja.
¿Qué carajo tamos haciendo en la Moraleja? ¿ de turismo? ¿Y el cuento? , bueno, diantres, volvamos a Alícante.
La pareja de Ali Cante del Cuento eran humildes trabajadores dedicados a la recolección la aceituna, si, si, que los olivos se habían traido de Úbeda, él se llamaba Alá-Li La-Baba, es desir , era musulmán mahometano ano ano, de la época anterior inmedianta a los Reyes Catatónicos, ó era Rayos Catódicos, o Rollos de Catecismo, no ma`cuerdo, eso zi, se llamaban Sabel y Fernando, a lo que iba, se llamaba Al.a, pos Alá por musurman y La-Baba por que era hombre y ya se sabe lo que se cae cuando un hombre encuentra a una mujer, eso, se cae La baba, ya que lo otro no se cae, al verres, se levanta, se empina y se pone tiesa aunque no estemos en la Moraleja.
El que trabajaba en la aseituna era solo Alá-Li La-Baba, pues la mujer, en casa, que estos moros son suyos, mucho muchismo machismo, haciendo aceite de las aseitunas, pues ya ni te cuento el saborsito que tenía el aseíte de Alí Cante con la fama del Cante de pies de sus conciudadanos, los muy, muy, muy guarros se lavaban los pies en el lagar estrujando las olivas con los mismos pies , llegaban con sus pies al lagar oliendo a queso Roquefort y salían oliendo a lo mismo, pues ni el pisado de la aceituna les lavaba el olor, ¿pero la aceituna también se pisa con los pies? Yo creía que era la uva. Mecachis. Pero de la uva solo sale vino y pa`l cuento hase falta aceite pa meterlo en las tinajas ajas ajas.
Cierto día cuando Alá-Li La-Baba se dirigía al olivar, (a saber tú a que iría allá, a trabajar me extraña), oyó ruidos de muchos cascos , no de los que se oyen en los bares ó en el botellón en la noche de litronas cerveceriles, no cascos de botellas, no cascos tampoco de Alvaro, no , sino cascos de caballo a todo galope, se escondió tras un peñasco asco asco a verles pasar y los contó, aunque paresca extraño, sapia contar, one, dos, tris, catro, five,seis, … y con la lengua ajuera dijo cagenta y uno. Ya sé, ya sé, ya sé que el cuento se atitula Alá-Li La-Baba y los cuarenta Mamones, pero… ¿Y el jefe? ¿Eh? ¿El jefe? , el jefe de los mamones se cuenta aparte, como en los tres mosquisteros, que eran cuatro, pues Dartacan se cuenta aparte, que eran, al que Atan, (Athos), el que lo Porta,(Porthos) y la Fuster, osea Aramís . tres, habéis visto + Dartacan son cautro, no tres, pos eso pasa con los Mamomes, eran cuarenta más el jefe .
Ala-Li La-Baba decidió al día siguiente seguirles y vió como se paraban delante de la montaña, esto era porque eran moros y ya se sabe que si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña, y Mahoma se llamaba el jefe los mamomes , se paró allá delante y dijo : “Aaaabreeeeete Seeeessssaaaaamoooo” y la montaña se abrió cual mujer de burdel y entraron todos por él, no es que entraran en un burdel, que si que también lo hacian, sino por una puerta de piedra a un cueva.
Y La-Baba esperó, esperó a verles marchar, cuando se piraron con viento fresco, contándolos de nuevo, no fuese que quedase alguno adentro, hombre listo el Alá-Li, se plantó delante la montaña y le gritó:
- “Arreate un Cuesco” –No pasó nada, carajo, no era así y eso olía-
- “Agarrate Serrano” –Ca, ni por esas y casi hasta se cae por no agarrarse-
- “Anacleto er Sevillano”-Que no, que no, joer, ¿cómo diantres era?-
- “En un Brete se la mete” – Ni modo, y si no se deja, ¿qué?-
- “Ábrete de patas serrana” – lo probó sin lo de “de patas” y tampoco coló-
- “Ábrete Susana” – Ni en toda la mañana-
Y eso que acabo de decir que La-Baba era listo, anda, que sino, pero suerte, tenía un porrón, eso si, pues resulta que la montaña tenía eco con retardo, y habían pasado como unas cinco horas desde que los mamones se fueron y tatachín, tatachán, llegó el eco con retardo y se oyó la voz del jefe de los mamones en off, a través del eco …. “Aaaabreeeeete Seeeesaaaaamoooo”
Y claro, la cueva se abrió y Alá-Li entró y ¡Oh Mahoma! , aquello estaba repletito de tesoros, doblones de oro, joyas, alhajas, monedas de plata, ostras con y sin perlas, y hasta un teléfono móvil, si, ya se que estamos en la época de los Reinos moros de los Radios Catalinos esos, la Sabel y el Fesnandito, pero es que sin el móvil ya no puedo vivir, ni en los cuentos, asi que os jorabáis y apechugáis con que en la cueva también había un móvil, desde el que llamó a un restaurante, luego a un concesionario de BMV, a una agencia de Viajes, y a una inmobiliaria de la Moraleja, a su mujer, desde luego que no.
En esto que llega el eco con retraso de nuevo con la voz del jefe en off … “Cieeeerrrrateeee Seeesamooooo” y el Alá-Li La-Baba que se me queda encerrado y a oscuras. Eso si, ya había cargado con tesoros sus bolsillos.
-“Ábrete Segismundo” “Ábrete Sesos” “Abrete Sizu” “Ábrete Teta” “Ábrete de piernas” “Ábrete de una vez” – El pobrecito se quedó seco de hablar tanto, pero ni modo. Cansado y cagado de miedo se arrinconó en un rincón a esperar llegar a los mamones, y llegaron, amos que llegaron, a los dos días, y se abrió la cueva, y Alá-Li La-Baba pudo escapar sin ser visto, no me digais como lo hizo, pero lo hizo, que se mi entretengo no acabo el cuento ni en el 2005. ¡¡ Por el culo te la hinco ¡! (Gracias niña por la sugerencia), y corrió a su casa y escondió el dinero y joyas sin decirle nada a la mujer, decidido a volver a por mas al día siguiente,
¡¡ No me seas tan Avaro que el rompe sacos por abarcarlo se te va a joer !! ,- Esto se lo dije yo, el autor del cuento, pero como a mi no me hace caso nadie, y menos un personaje de cuento, asin que volvió al día siguiente a por más, y esta vez, como el muy pillín había apuntando en un papel la frase, entró como Pedro por su casa y salió mas rico.
Esta lasaña, uy, es que ya tengo un hambre, que no desayuné, perdón por la interrupción, quise decir hazaña, no lasaña, hazaña, es que el jambre cuando el estómago gruñe piensa en el cerebro, bien, pues esta hazaña se repitió muchas veces, siempre procurando llevarse de tal manera el botín (a Emilio desde luego no le haría gracia) que no se notara, pero hete aquí que al jefe de los mamones le llegó la factura del móvil, que por respeto a los móviles ajenos Ala-Li siempre lo dejaba en el mismo sitio y para que nadie sospechara que habían estrado ladrones en la cueva, pero claro, la tentasión es la tentasión y a algún que otro 806 o tefóno rótico eso si que llamó y claro, Mahoma, el mamón jefe investigó investigó investigó la susodichas llamadas, lo del 806 no le extraño , pero lo de la Inmobiliaria de la Moraleja eso si, y descubrió entonces que les estaban robando, y encontró al ladrón a traves de sus aptitudes detectivescas móvil_lires, ….¡¡ Lo capo ¡¡ … ¡¡ A este tio lo capo ¡¡
Pero ellos eran mamones y los mamones estaban perseguidos por las justicia, no podían así como asin presentarse en el pueblo e idearon una artimaña de tamaña calaña que no se la saltaba una araña. El jefe mamón se haría pasar por comprador de aseite y llegaría al pueblo disfrazado con una carreta con cuarenta tinajas, donde se esconderían sus hombres, los cagenta mamomes. Esperó a que Alá-Li La-Baba se fuese de casa y entonces llamó a la puerta. Piticlin, piticlin, Toc, toc. Y salió la mujer de La-Baba, a la cual el jefe mamón le dijo que era un comprador de aceite y traía cuarenta tinajas para que las llenase de aceite.
uy, uy, dijo la mujer, esas son cosas de mi marido, no está, lo que podemos hacer es meterlas dentro del patio y cuando vuelva al anochecer yo se lo digo y ya apalabran vosotros ustedes el precio.

Y así quedó la cosa.

El ladrón mamón había metido a sus hombres en casa del traidor y ahora solo tocaba esperar la hora de su vuelta para matarle. La muller, al ir a hacer de comer, le faltaba aceite pa freir espárragos, manda huevos mandar a freir espárragos, pero a La-Baba le pirraban los espagarros fritos y se asercó al patio, ya de anochecido a buscar el aceite que tenían por montón, con olor a queso Roquefort, y en esto, un mamón al oir ruido afuera dijo, “¿Ya es la hora?”, la mujer asustada de aquello solo supo decir, “no aun no” Pues todavía no había terminado de freír los espágarros, to extrañá llamó al marido por el movil y le contó lo que pasaba, todo, todo, y Alá-Li a su vez se lo confesó todo, “mira mujer, que son mamomes”, “si hay cuarenta tinajas eso es que en cada una hay un mamón esperándome pa matarme y robarme el tesoro” . “Ahora güelvo” , “salgo corriendo del burdel y …, no quería decía burdel, no, no, bedel, bedel, es que la tía esta no me deja vestirme, que no, que quería decir que el bedel de la oficina no me quiere entregar la gabardina”. “En un pis estoy ahí” “meo y ya llego”.
“Ya he llegado”. ¿Qué hacemos ahora?.
Vete calentando aceite que esto lo arreglo en un periquete-Le dijo Ala-Li La-Baba a la mujer- Y esto, bueno, ya sabéis lo que pasó, ¿no?, Fueron vertiendo el aceite hirviendo en cada tinaja y mataron a escaldao a toos los mamones.
¡¡ Pobres mamones, me dan una pena ¡! ¡¡ Todos escaldaos ¡¡
Y esa noche, por el móvil, llamaron al 091 avisando que el jefe de los mamones llegaría por la mañana a su casa y allí le podrían atrapar, y ¡¡ Ofresían hasta recompensa y todo ¡! y Ala-Li La-Baba y mujer se hicieron ricos, inclusive después de pagar el IRPF a Hacienda y se instalaron en la Moraleja y como el mamón que roba a otro mamón tiene cien años de perdón y a los cien años todos calvos, el final fue de perdones perdices codornices narices y calvos y
… pata tin pata tan este cuento ha llegao a su fin
13/02/2005 21:00 ;?> No hay comentarios. Comentar.

14/02/2005

Diario Calavera (15º día)

fuego ardiente.gifMuy buenas en este Lunes de ceniza. Y es que hay algunos que estarán pensando cada vez con más insistencia en las Profecías de Nostradamus, o en cualquier otro tipo de Profecía (niña del Exorcista incluída). Si hacemos caso a todas estas "previsiones", nos queda muy poco tiempo de vida como raza. Valoremos punto por punto estas situaciones:

A principio de los 80 se desata un virus con excesiva virulencia, que sólo atacaba (en principio) a las costumbres un tanto (cómo decirlo, disipadas) Era el SIDA, y curiosamente sólo afectaba a los seres humanos, mediante el intercambio de fluídos. Homosexuales, drogadictos y en menor medida hemofílicos. Dios estaba disgustado con las costumbres disolutas del momento.

Luego comenzó el éxodo de las poblaciones más pobres hacia lugares más ricos... "El adoramiento del Becerro de Oro". Las tensiones entre pueblos hermanos se acentúan y acrecientan. Todo comienza a volverse caos. Dios sigue más encabronao.

Más tarde vino la unión de los poderosos, el enfren