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Calavera Infernal

Diario Calavera (19º dia)

Diario Calavera (19º dia)

Hoy tenemos en la Fragua visual un fichaje nuevo, mujer joven y multidisciplinar (el Infierno siempre escoge lo mejor). Esta artista reforzará aún más si cabe, la sección de la Fragua Visual. Espero que los mirones disfruten el doble, yo por mi parte ya lo hago.

Recreémonos la vista, buenos dias.

Diario Calavera (18º día)

Diario Calavera  (18º día)

Hoy tengo el grandísimo honor de presentar una nueva sección. Se llama “Recetas Infernales” (véase el primer al calavera cocinero) y tratan sobre Gastronomía. Esta sección tiene dos peculiaridades, sino no estaría en el Infierno y son:

1. Es un sección en la que todo el mundo puede participar, una sección conjunta, vamos. El tema es Apócrifo, aunque todo el mundo firmará las recetas.
2. Cada una de las recetas irá redactada de una forma diferente (sin que por ello pierda el fondo de la cuestión, que es la propia receta). Dicho de otro modo, hay que redactarla en forma de cuento, ripio, historia, poesía, etc.

Buen provecho. Buenos días.

Derivando (18)

Derivando (18)

El camarero extrañado por la tardanza de Mario, se acercó a los servicios, y allí pudo escuchar los jadeos incesantes de dos personas, Carol gritaba mucho... Picado por la curiosidad se acercó hasta la fuente de la cual salía ese ruido tan... excitante y allí vio acurrucados a Carol y a Mario como dos adolescentes... Tosió para que le oyesen... Mario se despertó de su letargo sexual y comprobó lo que había hecho... Ya no había solución posible... LA HABÍA VUELTO A CAGAR DE NUEVO...


La cuestión es que Mario no entendía realmente de eso que llaman malas intenciones, simplemente se dejaba llevar por lo que le apetecía en cada momento. Era de instintos bastante básicos, si había que comer, comía, si dormir, dormía y si se le ponía delante una rubia tremenda, pues eso, que se dejaba llevar.
Cuando llegó a casa Leire lo miraba divertida, “qué pinta traes, ¿se puede saber en dónde te has metido?. Vaya por Dios, la camiseta nueva destrozada, pero Mario, es que no piensas las cosas.”
Mario la miraba avergonzado, más de lo que ella podía imaginar... bajó los ojos al nivel de las suelas de las zapatillas de estar por casa de Leire y se quedó allí hasta que ella le levantó el rostro para darle un beso en la mejilla como a un niño revoltoso.
“No he vuelto a ver a la americana a la vuelta, a lo mejor nos han descalificado, jajaja, estas cosas son tan arbitrarias. O lo mismo está esperando a que le eches un polvo para admitirnos, todo puede ser, ¿no Mario?”

Mario comenzó a temblar “No seas idiota Leire, cómo va a querer eso, esta gente es profesional, no va basándose en polvos y contratos apañados. De todas formas está apañada si piensa que me interesa lo más mínimo...” Mario miraba de soslayo al espejo para ver si se le notaba la mentira en algún gesto, en alguna expresión.
Leire no dio importancia al nerviosismo de Mario “este chico es raro”, y se sentó a trabajar en el proyecto como todos los días.

“Debería decírselo... ¿cómo narices le digo a mi novia que se los he puesto con una americana a la que he visto tres veces y de la que depende un importante contrato? Esta vez me abandona definitivamente. Luisa, pase, que era mi ex y todavía quedaba algo de cariño y afecto, pero la americana...”

Y en éstas estaba, ante el ordenador... Cuando se quiso dar cuenta, estaba conectado al "Chat" su "Válvula de Escape" o la "Confusión total"... Sea como fuere, terminó hablando con su Sílfide, como todos los días... Y allí estaba totalmente vencido y sin saber qué hacer, ni qué decir... La verdad es que estaba "hecho un lío"...

(Continúa)

Fragua Visual

Fragua Visual

El tiempo nunca le importó.

Realizado por Stuffen.

Recetas Infernales: Postre y Segundo Plato

Recetas Infernales: Postre y Segundo Plato

Empiezo por la repostería
porque soy algo golosa
y tengo una tarta mía
que está rica y deliciosa.


Tarta de galletas y almendras.
(¿Habrá quién, esta receta, comprenda?)


Ingredientes: ( la cantidad ha de ser según la gente)
(Para cuatro personas, pongo yo estas medidas).
Un paquete de galletas María
Unas almendras; ni profusas ni reducidas,
Nata, que ha de espumarse, y bien fría.
Café, una cafetera de seis tazas, (no hace falta que las midas)
Leche condensada. Un bote de la marca “La Vaca jovial de mi tía”


Preparación:

Se hace, de café, una cafetera.
Se deja, el café, enfriar.
(Entretanto, sigue la receta pastelera)
Se mezcla la leche y la nata ( ya espumada)
Se bate, se bate y no hagas más nada.
Hasta que acabes de batir, claro... con la batidera.
Luego pones las galletas a remojar,
en el café frío, ¡Pero cuidado! ¡Que se hacen una plasta aplastada!,
(Si las dejas mucho impregnar)
Las almendras has de pelar, laminar y tostar.

Y ahora viene la gran gozada.

En una fuente, ni plana ni honda,
vas colocando las galletas, (mojadas en café previamente)
llenas la bandeja de galletas redondas,
y encima pones la mezcla de nata y leche, (alisando la crema, muy paciente)
luego esparces algunas almendras ( ya mondas)
y tostadas, ¡eso es importante! ¡Crudas son repelentes!
Y continuas otra y otra y otra y otra ronda,
Haciendo lo mismo, (galletas, crema y almendras), sucesivamente.

Al final pones más crema, (que las galletas esconda)
Y muchas almendras, esparcidas adecuadamente,
Si lo deseas, para adornar con más blonda,
Pones guindas granas, ¡qué son excelentes!
Y acabada ya la gran tarta oronda
La metes a la nevera y la dejas, (sé valiente)
Y aunque la veas rica, suculenta y con fronda,

¡Aguanta, sin tocarla, hasta el día siguiente!
Que sólo entonces estará deliciosa y seronda.
¡ A hincarle con goce y regodeo el diente!


D. S. Espuma.

...............

TERNERA GRATINADA

No podía ser. De nuevo todo estaba en marcha. ¿Había muerto otra vez? Debía ser eso, pero esta vez su paso por el lado oscuro y frío apenas había durado un instante. Claro que la última vez ese instante que ella había sentido se tradujo en dos siglos y medio de tiempo en la Tierra, porque ella siempre había vuelto a la Tierra. ¡Qué obsesión tiene el Jefe Supremo conmigo! Con lo bien que dicen que se vive en Las Perseidas o en Urano. Dicen que en Urano se come estupendamente.
No sé por qué creo que mi vida de nuevo en la Tierra no va a durar mucho. Confesé mis crímenes o mis pecados, cómo queráis llamarlos, bueno, casi todos pero creo que, una vez más, me pillaron. Ya sabía yo que era mi última oportunidad. Dicen que a otros les han arrojado a las entrañas de bichos inmundos o los han enterrado como semillas en el suelo transformador y se han convertido en debiluchas plantas. Todavía me acuerdo cómo me divertía al pisar margaritas en el campo o cómo despachurraba los asquerosos insectos entre mis manos. Qué divertido, pensaba. Pobre ignorante, ahora podría ser yo uno de ellos.
Espera, que ya me toca. Por si no lo sabéis, ése que está ahí es el que reparte los papeles en la nueva vida. ¡Shhhhhhhhhhh! Me toca.
-¡Hombre, tú de nuevo! Te tengo algo muy especial.
Estoy temblando, su pérfida sonrisa no puede ser tranquilizadora. Pero miradlo, si se está relamiendo.
-Decidido, vas a ser ternera en los campos de Galicia.
¿Quuuueeeeé? ¿Yo ternera? ¿Yo que era…?
No me dejó terminar. De nuevo y antes de pronunciar las palabras que se me atropellaban en la garganta, estaba en el túnel de regreso a la vida. Atrás quedaba la luz y me disponía a aterrizar de nuevo, ahora en forma de ternera gallega. Y no es que tenga nada en contra de las terneras gallegas, de hecho, la última vez que viví en España era mi plato favorito.
¡Oh, no! Me voy a convertir en alimento, en comida, en placer para unas bocas despiadadas que me hincarán el diente sin pudor.
-¡Eh! ¡Los de arriba! ¡Qué prometo portarme bien si me dais otra oportunidad, que no quiero morir para que otros se chupen los dedos…!
-Demasiado tarde, pero te daremos otra oportunidad si como ternera alcanzas todas las expectativas puestas en ti.
Así que ya veis soy una saludable ternera gallega. Ha pasado el tiempo y no ha sido tan malo, la comida no me gustaba demasiado pero no tenía nada que hacer, todo el día vagueando, comiendo (alfalfa, hierba, paja en invierno…) y tomando el sol o paseando por el campo, pero creo que mi vida debe estar llegando a su fin porque ya he cumplido un año y me están alimentando demasiado bien en estos últimos meses. ¡Qué poco dura lo bueno!
¿Qué pasa ahora? ¿Me vais a poner cables? No, tontos, que me voy a electrocutar. ¿Y ese cuchillo? Ese cuchillo es, es para…
La sangre, mi sangre corre por el suelo, la mano del matarife manchada con mi líquido vital sonríe. ¿Por qué sonríe? Pero un momento, si estoy muerta cómo es que sé lo que está ocurriendo. Esto sí que es un misterio. A lo mejor en este estado de muerte consciente está la clave para elegir una siguiente vida mejor. ¡Eso debe ser!
Pues una vez muerta no duele nada. Mira me están abriendo en canal. Si estuviera viva me moriría de asco. No, que es broma, debo estar de rechupete. ¿Qué me comería yo si pudiera?,… Déjame pensar. Creo que me comería unos filetitos tiernos, tiernos de mi misma con, con… ¡Ah ya sé! Con un lecho de cebolla, sofrita lentamente, sin prisas, al amor del fuego, de ese fuego del infierno que voy a disfrutar o padecer pero suavecito como si acariciara transformando el duro corazón de la cebolla en suaves láminas delicadas. Mejor será que lo explique bien:
INGREDIENTES (4 Personas):
½ Kg. De cebollas
4 Filetes de ternera muy tiernos
Queso rallado

MODO DE HACERLO:

Se corta la cebolla en aros no muy gruesos y se sofríe a fuego lento sin que se dore la cebolla, sólo debe quedar muy tierna. Una vez sofrita se dispone en una bandeja de horno.
En la misma sartén dónde se ha sofrito la cebolla (para ahorrar cacharros) se fríen ligeramente los filetes de ternera. Vuelta y vuelta. Se disponen en la bandeja de horno encima de la cebolla.
Se cubre todo con queso rallado. Se disponen algunos pegotitos de mantequilla o margarina sobre el queso y se introduce en el horno a gratinar. Una vez gratinado se sirve inmediatamente.
Se puede acompañar con patatas fritas (si son gallegas mejor, por eso del maridaje, esa palabreja que está tan de moda y usan todos los Arruínanos de este país y yo, aunque ternera no voy a ser menos).
Como vino, un buen rioja o elegid vosotros al gusto que me estoy cansando de dar tantas facilidades. Bueno perdonad es mi genio que ni de ternera muerta puedo apaciguar, es que se me hace la boca agua y yo no me puedo comer a mi misma.
En fin, espero que esto me redima y en la próxima vida pueda ser el sultán de Brunei que también come bien y no hace mucho, los supermuchiricos deben ser así.
Os veré en la siguiente vida. ¡Hasta pronto!

White

Derivando (17)

Derivando (17)

Mario y Leire se quedaron pensativos, no volvieron a hablar del asunto, “Les llamaremos”, fueron las últimas palabras de la pretendida Carol Parker antes de cruzar el dintel de la puerta.

Mario, por aquel entonces había cogido la costumbre de chatear, cuando se cansaba mucho de su trabajo... A él como profesional, no le gustaba eso... Lo consideraba una bobada, pero se encontró con gente muy interesante, y poco a poco se fue enganchando... Al final no sabía si se sentaba al ordenador para trabajar o para chatear.

Había coincidido varias veces con Sílfide (Carol) él no sabía quien era, pero nuestra amiga Carol sí, y jugaba muy bien con ello... Mantenían unas conversaciones en el Chat muy personales e incluso entrado el tiempo llegaron a declararse su amor... Todo esto se mantenía bajo el más estricto secreto, nadie sabía quiénes eran y de dónde, salvo cuando se intimaba mucho... Mario llegó a intimar, aunque él no lo reconociera, con Sílfide...

Los días iban pasando, más largos si cabe cada día, Leire observaba la psicología de las personas que jugaban a esos "diabólicos juegos" (como ella los había llamado alguna vez)
y había logrado entender, captar muchos de esos lados oscuros de Mario... Las noches volvían a ser placenteras, y Mario gozaba aún más de su relación con Leire que nunca... Incluso había descubierto que las relaciones duraderas no debían ser tan malas y perjudiciales...

Una mañana, cuando salían los dos a correr, vieron como Carol se había acercado a un bar para tomar algo... Mario no pudo por menos de admirar su belleza, con unos pantalones ajustados y melena al viento... Era toda una diosa...

“Mira, la americana”, “¿qué hace ya por aquí, no dijo que llamaría?”, ”yo qué sé, estos yanquis...” (replicó Mario con ojos encendidos)
Se acercaron a ella, “Carol, ¿venías a vernos?”, “¡Ehmmmm!, no, la verdad es que tenemos otro contacto en este barrio y venía a entrevistarlo...”, Leire dudó “cincuenta seleccionados en el país y curiosamente dos viven en el mismo barrio, “cágate lorito”. Se ve que el clima los cría, ¿no?, o será el burguer nuevo que han abierto, o esto de las radiaciones, o el agua, qué cosas...”.

Mario se fijó mucho menos en la extraña coincidencia que en las caderas de la americana. “...increíble, es increíble, Mario, cincuenta, ¿me oyes? En un país de cincuenta... millones de habitantes y hay dos que son vecinos, no me jodas, anda. Esa tía es rara, y luego ¿cómo sabe que trabajas en casa?, ¿se lo ha dicho un pajarito? A lo mejor es de la CIA o algo, o rusa, que esa gente trabaja con satélites y rollos de ésos y está en todas partes, tienen el don de la ubicuidad. Yo no sé, pero me huele raro todo esto......”.
“......Sí, cielo; claro; si es cierto; son muy raros, sí; no seas boba, la CIA; sí, amor; es raro.....”

Mario sólo podía pensar en la tal Carol... “si es que me recuerda al “Mago de Oz”... y su pelo es el camino de baldosas amarillas... -suspiro”.

Leire, andaba ya con la mosca detrás de la oreja, ella comenzaba a sentir una cierta curiosidad por parte de Carol hacia Mario, ella no quiso insistir más en el tema y corriendo se fueron los dos hasta la playa, como todos los días...

En la playa se encontraron a un compañero de Mario, que le comunicó la urgencia que tenía en verle... Su trabajo le necesitaba “Ayer”... Mario se disculpó con un suave y dulce beso de Leire, marchándose con su compañero en dirección contraria a la de Leire...

Después de haber solventado los problemas de la empresa, Mario se fue a su bar habitual, allí estaba el camarero para prepararle su Martíni blanco con una aceituna... Mientras el camarero se lo preparaba se fue hacia el servicio... (En esos momentos íntimos en los que todas las personas estamos, de vez en cuando), se acercó alguien por detrás y lo asaltó... Era Carol, que frotándose muy libidinosamente, comenzó a calentar el ambiente en el servicio de caballeros... En un “abrir y cerrar de ojos” Mario y Carol estaban poseyéndose como auténticas bestias... El olor decadente de los servicios calentaba mucho a Carol, lo cual no sabía en aquéllos momentos Mario...

Diferentes conceptos de Microrrelato.

Diferentes conceptos de Microrrelato.

Los teóricos han fijado el límite de la extensión de un microrrelato en la página, para ser leído de un tirón o un solo vistazo, ya que su hiperbrevedad nos permite empezar y terminar de leerlo en cualquier parte, a la espera del autobús o del verdugo, como afirma Luisa Valenzuela . En su libro Escritura y secreto (2002), la escritora sostiene que ella prefiere el término microrrelato para significar la micronarrativa, por cuanto el cuento es “casi sagrado, se arma atendiendo a leyes secretas, múltiples y variables, pero estrictas, que le confieren una personalidad insustituible. En cambio, la palabra relato me parece más laxa y permisiva, aunque podría tratarse de una connotación más personal que académica”. Efectivamente, uno de los términos más recurrentes para denominar a la categoría textual es el propuesto por Valenzuela, quien no duda en decir que “el microrrelato, jugoso, redondo, y picante como un rábano recién arrancado de la tierra, parecería ser la forma más actual de la prosa”. Sin embargo, en su transitar como forma discursiva en la búsqueda de su delimitación, definición e historia, el relato breve ha sido denominado minicuento, microcuento, minificción, cuento ultracorto, cuento brevísimo, cuento en miniatura. Todas estas calificaciones encierran una sola verdad, esto es, que la textualidad que recibe alguna de estas denominaciones exhibe retóricamente como rasgo más que evidente su extrema concisión discursiva. Esta concisión es la que lo hace ser pariente de otras textualidades como la fábula, la parábola, la greguería o el aforismo, mientras que su condensación poemática podría confundirlo con el poema en prosa. En otras palabras, “los límites de cualquier género son ambiguos, pero en el caso del microrrelato las fronteras con el resto de los géneros se encuentran aún más difuminadas”

El microrrelato, por tanto, será aquella textualidad que presenta estas características: “su brevedad extrema, secuencia narrativa incompleta, lenguaje preciso, muchas veces poético. Su carácter transtextual lo proyecta hacia otros discursos de manera implícita o explícita. Su final abrupto, impredecible, pero abierto a múltiples interpretaciones, impone una lectura que incide en el desarrollo de la imaginación y del pensamiento exigiendo un lector modelo que recree el contexto de este microcosmos narrativo” (María Isabel Larrea). En palabras más prosaicas, sin nos lanzamos a las aguas de esta forma superbreve, la inmersión será inmediata, instantánea, para bucear, entonces, en lo desconocido, dejándose llevar por la corriente. Cuando uno comienza el buceo en el microrrelato –género del tercer milenio, al decir de Lauro Zavala-, percibe como lector que esta forma discursiva tiene un carácter pragmático que está teñida por la ironía, la irreverencia y la transgresión; el humor escéptico, el doble sentido y el absurdo campean en las aguas del relato hiperbreve, incitando al lector a que haga una lectura que está más allá de la superficie. Según el propio Zavala “el indicio más seguro para reconocer una minificción consiste en la necesidad de releer el texto para reconocer sus formas de ironía inestable”; de tal manera que generalmente el texto minificcional se enriquece con cada lectura. Por último, el carácter fragmentario de la categoría textual lo inserta como una manifestación de las textualidades de la posmodernidad, en tanto legitima una forma de aprehender y entender la realidad, como ha sostenido Francisca Noguerol.

En definitiva, el escritor argentino Raúl Brasca ha escrito que hay tres mecanismos básicos en la textura de los microrrelatos: la dualidad, es decir, “enfrentar dos planos que ofrecen un dilema de difícil solución o un contraste sobre el que se juega y en el que interactúan los dos opuestos” (al modo de soñador/soñado; mundo real/mundo soñado, la historia/el revés de la historia. El segundo mecanismo es la referencialidad, esto es, “apelar a la cultura y conocimientos del lector, para establecer alusiones y frecuentemente invertir el sentido primigenio de la referencia o apuntar a nuevas variantes o recreaciones rayando en lo metahistórico”. Y el tercer mecanismo es la dislocación del sentido, o sea, juegos de palabras o expresiones, entre otras modalidades.

Extraído del ensayo sobre "Aproximación al microrrelato " de Eddie Morales Piña.

Fragua Visual: II

Fragua Visual: II

...Y su Pasión no tuvo límites.

Cuadro realizado por Stuffen

Historias del Más Allá, contadas acá

Historias del Más Allá, contadas acá

TRES CARTAS (II)

(...)“Yo conocí al diablo. Puedes pensar que estoy loca, zumbada, como decís hoy o que se me ha ido la pinza. Puedes pensar lo que quieras. Pero yo tengo mi historia y quiero que la sepas antes de esto.

Le conocí una tarde aburrida matando el tiempo que pasaba despacio. Lo peor de todo es que me avisaron y no quise hacer caso, imbécil de mí. Aunque sé que hoy volvería a hacer lo mismo.
Es curioso cómo intentamos dar explicaciones a todo cuanto nos sucede. Parece que así las cosas hacen menos daño o, al menos, no las sentimos como elementos adversos.
Todo tiene una explicación, un por qué, una razón de ser, me decía. Todo…menos él

Me enredé en sus dedos, me dejé llevar, no puse resistencia.
Ciega, sorda, muda, vacía de ideas, embelesada, borracha de amor, preñada de magia y de carne.
Dejé de lado a mis amigos, a mi familia, a todos cuantos me querían y observaban mi cambio. Aquellos que me conocían y se percataban de que ya no era la misma, intentaron por todos los medios tenderme sus manos, sus ojos, sus palabras.

No quise ver nada. No quise oír nada. No quise pronunciar palabra

Mi presente tardó en desplomarse lo que tardan las mañanas en pasar, como la torre atravesada por el rayo. Me volví huraña, introvertida, inaccesible, blindada y egoísta.
Mi futuro se quedó tan pegado a él que él era mi futuro

Sufrí. Sufrí mucho. Sé que no fui la única.

Ahora que mis manos tiemblan cuando acarician, mi cuerpo anida mil restos de días vividos y sólo me quedan recuerdos, le sigo esperando.
Él vuelve cada noche. Mi piel vuelve a tener veintitantos años, mis pechos erguidos sienten su caricia, mi boca vuelve a tener sed y el fuego se apodera de mí y me entrego a él. Olvido mi odio. Olvido mis rencores. Olvido hasta mi nombre y le regalaría mi alma una y otra vez, como hice siempre. Todo por tenerlo una vez más.

Yo conocí al diablo, él me dejó su marca: la maldición de desearlo en cuanto cierro los ojos y de soñarle todas las noches de mi vida. Sólo a él. Vivo con ella. Moriré con ella”

-No me pidas ahora que te eche las cartas. Yo arruiné mi vida, aunque no me arrepiento.
-Sí, por favor. Dicen que aciertas en todo lo que auguras. Me muero de ganas por saber qué me depara el futuro. Adelante.
-No es buen día, ladran los perros, es sábado y he oído a un niño llorar…
-No importa asumo el riesgo.
Observé la belleza de aquella muchacha intrigada. Me recordó a mí. Comencé a barajar las cartas, sabiendo que con ello, probablemente, destrozaría su vida. Pero ya era tarde. Ya no era yo quien barajaba

- Una tirada simple: tres cartas. La primera, el pasado. La segunda, el presente. La tercera, el futuro. Corta con la mano izquierda. Bien. Veamos…

El Sol, la Torre, el Diablo…

Fragua Visual: Surgimiento I

Fragua Visual: Surgimiento I

En ella volvió a renacer la pasión.

Realizado por Stuffen.

Diario Calavera (16º Dia)

Diario Calavera (16º Dia)

Seguimos día a día, poquito a poco y pasito a paso. Hoy quisiera dar una breve explicación (y tomaoslo como algo muy excepcional, el Infierno no tiene porqué dar explicaciones) En estos días he comentado con vecinos de Atra y otro blogs, su preocupación con la proliferación de los Blogs. Yo, ante este comentario, sólo me cabe decir, que no creo que sea las pretensiones de los Blogs sea sustituir a Atra. Lo único que hacen es ofrecer, en todo caso, un apoyo. Porque Atra es la madre (el barrio) y los Blogs no dejan/dejamos de ser portales de ese gran barrio. Y los Blogs son coyuntarales, al final unos se irán convirtiendo en páginas, otros desaparecerán, etc, ¿quién puede preveer el futuro?

Pues eso es lo que quería decir, que nadie se preocupe, Atra estará ahí hasta que nosotros queramos que esté. Y yo, le debo mucho a este lugar, he conocido a gente interesante, y si no es por ella, no hubiese hecho este Blog. Así que ¡Gracias Atra! Buenos días.

La muerte II

La muerte II

"No llegó nunca a vivir: Jamás nació " ( de Merche )

"Cuando caminaba de regreso del trabajo se dió cuenta de que la sombra, su sombra, no le seguia bajo el Sol, se dió la vuelta y cuando se vió tendido en el asfalto encontró la respuesta, estaba muerto" ( de Filemón )

"Tenía tanta prisa por nacer que jugó a churropicoterna con su hermano y se salió por la tangente " (de White )

"Y el telón se negó a caer, prolongando el fin eternamente " (de Inferno )

"Tanto deseaba, que murió sin vivir " (de Inferno)

La muerte .

La muerte .

"Vísteme despacio. Tengo toda la muerte por delante". (de Jugador _S)

"Cuando Lázaro despertó, Jesús supo que podía morir tranquilo"(de Gladys )

"No había muerto... La billetera, sí" ( de Inferno)

"La muerte llegó, inspeccionó el cadáver y dio media vuelta. No tenía ya nada que hacer. Se había suicidado". (de Zerg )

"Como la muerte ya había fichado su turno de trabajo, le regaló unas horas más de vida" (de Guanachinerfe )

"Soñé , mi amor , con tu muerte .Llegó ligera como una pluma que te acariciaba. Sonreíste plácidamente y parecías feliz . Feliz y muerto.Al despertar sólo encontré el peso imposible de tu ausencia " (de Octavia )

Microrrelatos

Microrrelatos

Aprovecharé la invitación de este Lucifer particular para hacer un homenaje a los grandes olvidados de la Literatuta , los microrrelatos.Unos serán tristes , otros divertidos , algunos famosos y , los más , nuestros , de todos los que preferimos pasear con un calavera a aburrirnos en cielos de algodón de azúcar.

Un beso a todos.

Teoría del Microrrelato.

Teoría del Microrrelato.

Una operación previa a la discusión de otros rasgos teóricos podría ser el establecimiento de una tipología. Sobre la base de un conjunto de textos generalmente reconocidos como microrrelatos, habría que determinar qué agrupaciones son posibles, más allá de las obvias: ni el cómputo de las palabras que los constituyen, ni la sustancia temática de cada uno de ellos, son supremamente importantes. Intentaré iniciar esa tarea identificando —en un primer paso— tres modelos básicos. Va de suyo que no estoy diciendo que estos tres sean los únicos posibles.

Primer tipo: reescritura y parodia
Segundo tipo: el discurso sustituido
Tercer tipo: la escritura emblemática

Lo que sí sería muy interesante es diferenciarpreviamente los microrrelatos de otros tipos de "microtextos " como podrían ser los Haikus , los aforismos o incluso las greguerías.

A partir de hoy , iré dejando resúmenes de algunas de las teorías más interesantes que existen al respecto.

Historia del Más Allá, contada acá

Historia del Más  Allá, contada acá

TRES CARTAS

Todo empezó por una apuesta. Tonterías de una tarde de aburrimiento cuando no sobra el trabajo y quedan aún cuatro horas de jornada. Entre risas, bromas y miradas esquivas el tiempo se detuvo entre aquellas paredes y se abrió la puerta hacia una cuarta dimensión.
Sentada ante la echadora de cartas vestida de blanco, observaba divertida los gestos de la bruja de alquiler, muy seria ella y muy puesta en su papel de adivinadora, barajando las cartas que había sacado de un paño negro con la mano izquierda, encendiendo la vela con movimientos lentos, respirando hondo y cerrando las persianas para que no se oyeran los ladridos de los perros en la calle.

-Elige tres cartas del montón con la mano izquierda.

Ella alargó la mano y escogió dos cartas sin pensar.

-Una tercera, vamos que no tenemos toda la tarde

Una carta sobresalía sobre las demás. Eligió esa.
-Ahora pon tu mente en blanco…¿Ya?
-No puedo poner mi mente en blanco si me miras con esa cara. Me das risa…
-Oye, que esto es serio ¿Quieres que te eche las cartas o no?
-Sí, pero dime todo lo que veas. No te guardes nada ¿Lo prometes?
-No puedo hacer promesas de ese tipo. Te diré lo que crea conveniente, que para eso soy la bruja. Voy a hacerte una tirada simple.

Lentamente fue dándole la vuelta a la primera carta, el pasado .
- Veamos…El Sol, tu pasado: has tenido una vida feliz, llena de ilusiones. Eres una persona justa y equilibrada, punto de encuentro para los demás, que confían en ti porque les has demostrado que pueden hacerlo. Eres una persona querida y admirada. Buen comienzo. Segunda carta, el presente: La torre, del revés. A ver la tercera…El diablo, del revés…Bueno, mejor lo dejamos para otro día…-comenzó a decir la bruja vestida de blanco
- ¿Cómo que lo dejamos para otro día? ¿Qué has visto? Has visto algo malo, te ha cambiado la cara. No quiero dejarlo para otro día…
- Pero si yo echo las cartas con mi chuleta a cuestas, tonta. No tengo ni idea de esto, en serio. Es una chorrada. Vámonos de aquí.-Comenzó a recoger la baraja y a doblar la chuleta que, efectivamente, llevaba y había desplegado en la mesa junto a la vela que amenazaba con extinguirse. Además , los perros no paran de ladrar, mal augurio. No es buen momento para hacerlo. Encima es sábado, no se pueden echar las cartas un sábado ¿lo sabías? Trae mala suerte.
- De aquí no nos vamos hasta que no me sueltes lo que dicen estas dos puñeteras cartas, me estás asustando.
- Te esperan malos tiempos: Desilusiones, caídas desde tu cielo, eso simboliza la torre. Todo aquello en que creíste se desmoronará. Sufrirás decepciones, miserias, antes de lo que tú piensas. El futuro no aparece mejor. Pero bueno, no les hagas caso, son sólo cartas y yo, sólo una bruja de pacotilla…
- ¿Qué has visto realmente? Háblame claro ¿Y el Diablo?¿Qué significa?
- No he visto nada más- mintió
Volvieron a entrar en la sala con los demás que las esperaban divertidos.
La bruja dejó de ser bruja y ella dejó de ser consultante. Aunque ninguna de las dos podía dejar de pensar en los momentos previos. La bruja porque quería a su amiga.
Ella, porque acababa de descubrir que su vida tenía vacíos a partir de ese momento en que se cruzó con aquellas cartas y con aquellos ojos de su compañero que la desnudaba por encima de lo físico. Si él era el diablo del que hablaban las cartas no era ella nadie para llevarle la contraria a su destino, aunque después se arrepintiera de haber pasado tan sólo un minuto de su vida en aquel fuego que quemaba sin dejar cicatrices externas que curar.
(Continuará)

Fragua Visual

Fragua Visual

Sus pensamientos jugaban caprichosamente, el trabajo les fatigaba.

"Nadia", realizado por Stuffen.

Derivando (16º)

Derivando (16º)

llegado, acerca de una pelea que había sucedido el fin de semana... Esta infracción había sido acumulada a otra llamada Mario, realizada el julio pasado (De todo el mundo es conocido que los doctores no pueden confraternizar con los pacientes)... Así que ese lunes fue el lunes más corto en la vida laboral de Leire... Cabizbaja fue caminando hacia ninguna parte, terminando en el lugar más apreciado de la playa, donde había mantenido tan buenos momentos con Mario... Tal vez fuera una manera inconsciente de volver al pasado.

Por otra parte, una furgoneta blanca rondaba por aquel barrio residencial, era una furgoneta de una floristería, que en su interior tenía un amplio material de Jardines sobre comunicaciones, y demás objetos que pudieran servir a un espía, casualmente la mujer que conducía tenía el mismo aire de turista despistada que había visto el fin de semana anterior los hechos ocurridos en la playa...

Durante varios días rondaba la casa de Mario y Leire, incluso sabía ya los horarios de Leire... Últimamente se había vuelto más deportista que nunca (no tenía otra cosa que hacer) Todos los días a las 8:00 H. de la mañana salía de casa y se dirigía haciendo footing hasta la playa... Siempre se acababa en la playa, como si se tratara de una segunda oportunidad, que jamás vendría...

Mario comenzó de nuevo en su rutina, con sus videojuegos y su proyecto Fénix, abstraído del mundo real y cruel que nunca había llegado a entender del todo, y en estos momentos, menos que en ninguno...

La furgoneta se pasaba aparcada en la esquina todo el día.
Carol estaba cansada de no poder hacer nada, tenía órdenes de entrar en la casa e instalar un par de micros, pero Mario no salía de su despacho, y era ahí dónde iría el soporte más importante.
Leire, por su parte, intentaba sacar a Mario por ahí, intentaba que le diera el aire y se olvidara un rato de sus cosas y como si de una compinche se tratara, consiguió que la acompañara a correr una mañana.
Carol se precipitó a colocar sus instrumentos en los rincones más insospechados, en el flexo que alumbraba a Mario cada noche, en el teléfono y en el salón un tercero. Sabía que la pareja aún tardaría un rato y se dedicó a investigar entre los papeles de Mario... Se introdujo en sus programas informáticos, no pudo sacar nada de ahí, Mario lo tenía todo bien precintado, intuía una posible intromisión en sus planes y se aseguró que fuera imposible sacar nada del ordenador, las claves eran muy complejas y Carol no pudo hacer nada.
De vuelta en la furgoneta conectó todos los micros y se dispuso a esperar una señal, una palabra, una conversación que le indicara que sus investigaciones iban por buen camino y que espiaba al objetivo correcto.

Mientras tanto, Mario y Leire llegaban a la playa, la mañana era clara y se veía con nitidez el horizonte. Hablaron de lo ocurrido, asunto tabú durante los últimos días. Mario entendió los problemas que había causado en la vida de Leire, su trifulca, y Leire intentó comprender la importancia que para él tenía ese absurdo ajusticiamiento.
Volvieron a la hora de comer, algo más calmados, algo más comprensivos y con nuevas expectativas en la mente.
¿Cuántas nuevas reconciliaciones necesitarían para sacar esta relación a flote?

Iba pensando Leire en estos asuntos, ensimismada en sus posibilidades y futuribles acciones, cuando Mario, de repente, soltó a bocajarro: "Leire, mi querida y amada Leire, necesito un psicólogo para que me oriente sobre los juegos que diseño, y sobre mi proyecto... Te atreverías a trabajar conmigo"... "Por supuesto"... dijo Leire, sin saber exactamente lo que había dicho... "Perdona, pero ¿qué me habías propuesto?"... "Pues nada, que fueras de mi equipo, mostrando la idoneidad de mis juegos y averiguando la psicología del jugador"... Leire está sorprendida, asustada y a la vez halagada... Mario le ha propuesto formar parte en su equipo de trabajo... ¡¡¡QUE HONOR!!!

Leire le hizo muchas preguntas, pero Mario la tranquilizó, y dándole un beso, selló el contrato... Cuando llegaron a casa, Carol y la furgoneta ya se habían marchado... Leire tomó enseguida toda la información posible acerca de lo que Mario estaba haciendo... Poco a poco se fue enterando y tomando buena nota de ese nuevo mundo virtual... aprendió mucho, vaya que si aprendió...

Carol, continuaba al lado, acechando todas las mañanas a la parejita hasta, desde el amanecer, hasta que se iban a la cama...
Carol era una mujer de un atractivo arrollador, y un día decidió hacer una visita a Mario y a Carol, con el pretexto de ser una busca-talentos...

“Buenas tardes, mi nombre es Carol Parker, ¿tienen unos minutos?”
La conversación versó sobre los novedosos trabajos de genios informáticos que investigan en casa. Carol habló de dinero, mucho dinero, seguridad y fama. Palabra esta última que a Mario no le hacía mucha gracia.
“Los contratos parten de una multinacional estadounidense para la que trabajo, pueden llamar, si lo desean, y desde Nueva York los atenderán encantados, yo vengo como cazatalentos, no me vayan a entender mal, de momento sólo hemos seleccionado a unos cincuenta informáticos a los que tenemos que entrevistar, más tarde se hará una pequeña criba con los que no interesen”.

Mario y Leire se miraban alucinados, Nueva York, vaya, ellos que no habían salido de su país ni para hacer un viaje de estudios en el instituto. Se pusieron muy contentos con la noticia, aunque había algo que no cuadraba, ¿cómo sabían de los trabajos de Mario si eran absolutamente confidenciales?.
Carol salió de la casa satisfecha con su actuación, podría dedicarse al espectáculo cuando la echaran a patadas de la empresa, el show bussines le sentaba bien, la rejuvenecía, pero por otro lado estaba un tanto cansada de estos papelitos, de actuar siempre, de no poder llevar una vida normal en una casa normal con una familia normal, gajes del oficio.

(continúa)

Metamorfosis

Metamorfosis

(A la memoria de Asdrúbal I el Rayado)

Aunque por la mañana uno debe volver a la vida de siempre, a la rutina laboral y doméstica, a la ropa, la razón y la sociedad, no deja de ser agradable pasear por los tejados bajo las estrellas, acechar a los pájaros, jugar con los ratones...

Las noches de verano y de luna llena son las más indicadas para transformarse en gato.

Dicen que todo lo que merece la pena cuesta trabajo. La metamorfosis felina no es ninguna excepción. Hace falta perseverancia; sólo con la práctica se logra perfeccionar la técnica. Quien no esté dispuesto a pasar más de una noche encerrado en su habitación, convertido en un híbrido monstruoso, mejor que no lo intente.
Sé de qué hablo. Desde que me propuse por vez primera transformarme en gato hasta que conseguí resultados aceptables, he tenido que sufrir muchas decepciones. Me he preguntado muchas veces si merecía la pena. Sin embargo, nadie, que yo sepa, se ha arrepentido de emprender este camino.

Con la experiencia he logrado aprender unos pocos trucos. Espero que serán útiles para aquellas personas que, como usted, quieran iniciarse en este arte.
En primer lugar, para transformarse en gato es imprescindible olvidar que uno es cualquier otra cosa: ejecutivo, párroco, fiscal, lo que sea. Este es quizá el paso más difícil.
En segundo lugar, uno debe adquirir el tamaño adecuado. Naturalmente, hay dos formas de lograr esto: empequeñecerse uno mismo y agrandar el universo. Casi todos empezamos optando por lo segundo. A primera vista, parece el método más sencillo. Esto es un error: resulta casi imposible dilatar todas las cosas en la misma proporción; suelen producirse errores de cálculo que dan lugar a mundos incongruentes. Árboles enormes, mares enanos, ciudades que abarcan galaxias: es frecuente este tipo de resultados. Para evitar tales catástrofes, conviene optar por reducir el propio volumen. No es tan difícil como parece: sólo hay que reconcentrarse, introducirse en uno mismo y replegarse. Con un poco de práctica cualquiera puede lograrlo, y los fracasos tienen consecuencias menos escandalosas.
Una vez que se ha logrado esto, hay que proceder con método, y no impacientarse. Uno debe adquirir todas las características físicas del felino: pelo, cola, almohadillas en las pezuñas, etc. No es difícil, pero a menudo sucede que uno quiere apresurarse, y se olvida de algo o yerra en los cálculos. Créame: no hay nada más lamentable que un gato incompleto o incorrecto – las patas demasiado largas, o un ojo en medio de la frente a la manera de los cíclopes son resultados habituales de una distracción.
Por último, uno debe maullar. Si los pasos anteriores se han completado con éxito, esto resulta sencillísimo. Basta abrir la boca y emitir el sonido que sale naturalmente, sin ningún esfuerzo. El maullido sirve para comprobar que la metamorfosis ha llegado a su fin. Si el resultado es satisfactorio (ojo, no basta con decir “miau”, jamás se oyó a un gato que dijera “miau”) puede salir a la calle y disfrutar su condición gatuna, o tumbarse en un sillón y lamerse tranquilamente las patitas. Si, en lugar del maullido que esperaba, oye, pongamos, un fa sostenido, no se preocupe: resígnese a pasar la noche convertido en un piano de cola... ya tendrá más ocasiones para volver a intentarlo.

Negrita

Negrita

Ustedes nunca podrán imaginar cuán dura es mi vida. No, nunca podrán saber lo que es sentirse la última de las deseadas cuando se ponen a escoger, y todo por ser más oscura que las demás. Y eso que nunca nos ven en el proceso de selección, pero sí, a todos se les nota la cara de disgusto cuando me ven aparecer y una, que tiene su corazoncito, no se acostumbra nunca a esas cosas. Sólo se les ve buena cara cuando me escoltan tres o, mejor, cuatro de mis compañeras. En ese caso sí que soy bien recibida. Pero a una le gustaría ser querida por lo que es, no por con quien llegas. Y una vez que me han elegido, cuando ya se les ha pasado la cara de disgusto, se les nota que quieren deshacerse de mí en cuanto puedan, nunca de las más claritas, no; si les es posible, yo la primera, y mucho más cuanto más novatos. A estos les gusta especialmente la altanera blanquita. Aunque eso no es lo peor, no, sufro mucho más cuando van saliendo unas y otras, van pasando turnos y yo sigo ahí quieta, mirando a izquierda y derecha viendo la compañía que me va quedando y calculando mentalmente mis posibilidades. Porque, si malo es que no te quieran, mucho peor es quedarte sin que se hayan podido desprender de ti. No vean qué cara se les pone en esos casos y una, que en definitiva, basa su existencia en agradar, no llora porque no puede. Pero no todo son malos ratos, no. Hay momentos en los que soy vencedora. Y esos son los mejores momentos de mi existencia, cada vez que me toca ganar, miro a la blanquita y me dan ganas de decirle: ¡Chúpate esa!. Pero una es muy profesional, además tengo que convivir mucho con el resto y no es cuestión de enfrentarse de ese modo. Otro de los grandes momentos es cuando no logran deshacerse de mí pero aún así no pierdo. Normalmente, en ese caso, el que me mira mal es el que no me escogió. Y yo me quedo pensando: “Toma, eso por no quererme”. Pero, claro, eso son las menos de las veces. La mayoría es como les cuento. Me siento la menos querida de todas mis compañeras y, lo peor, como ya les he mencionado, es que es por ser la más oscura. No, no pueden entender lo que una siente no siendo nunca deseada por nadie, cuando desean eliminarte cuanto antes, cuando siempre están buscando, los que no te eligen, que no consigas jugar. ¡Incluso ahorcarme quieren!. Claro, ustedes no lo pueden comprender, ustedes no son un seis doble.