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Calavera Infernal

Los ardores de don Juan - ( parte 2)

Los ardores de don Juan  - ( parte 2)

Gabino promulga airoso

que Don Juan será su amante,

candidato y demandante

de su cuerpo donairoso;

bucles de oro brillante,

boca grana, insinuante,

ojos de un verde precioso

como el mar perseverante,

talle de ánade elegante

como el cisne primoroso,

piel fina como el diamante,

nívea, clara y deslumbrante;

—¡Don Juan será venturoso!

Gabi enuncia rimbombante,

ideando que el lindante

notará que es hacendoso.

Se emperifolla tunante

con atuendo de volante,

de tul y encaje precioso,

gasas de grácil talante,

y plumaje extravagante

de algún pájaro curioso,

y se perfuma abundante,

con una esencia incitante

de flor de loto oloroso.

Luego lozano y flamante,

pródigo y exuberante,

con meneo lujurioso,

se dirige al colindante

anhelando estar delante

de su Don Juan valeroso.

*sigue

Los ardores de don Juan (1ª parte)

Los ardores de don Juan            (1ª parte)

Allá en la ciudad de Trento

don Juan clamaba sin tino

quejando que su vecino,

(aunque con barba y talento)

no era nada masculino.

Llamábase éste, Gabino,

y su rostro era un evento

suave, nacarado y fino

como la flor del camino

o el pimpollo del sarmiento;

decía Don Juan, felino,

ora crespo ora mohíno,

que su cercano y atento

tenía del ave el trino

melodioso y paulatino;

mas, su ira y descontento,

era porque el tal Gabino

cual extasiado pollino

le hacía lisonja lento,

con talante femenino

cual dama de alto tocino;

y le lanzaba con tiento

besos de miel, y el ladino,

le hablaba con desatino

de amor y enardecimiento

y de albures del destino

enunciando que su sino,

su energía y su sustento,

era él , don Juan Merino,

gentil ,valiente y ...¡divino!

¡El gran hidalgo de Trento!.

*Sigue...

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¿¿Y hay infierno para animales??

Realizado por Enfero

Piropos

Piropos

La auténtica reserva cultural de este país llamado España reside en sus obreros de la construcción. Así pués, es un deber obligatorio conocer su "modus vivendi", para poder comprender mejor su idiosincrasia. Y qué mejor modo que hacerlo a través de su lenguaje. La siguiente lista es un compendio de los mejores piropos recogidos por un equipo de investigación durante los últimos tres años recorriendo diferentes puntos de la geografía española. Veamos como estos mercenarios del andamio piropean a las bellas damas que por su trabajo se acercan.

1. ¡¡¡Me gustaría que fueses un pollo para meterte el palo por el culo y hacerte sudar!!!

2. ¡¡¡Morena!!! ¡¡¡Qué necesitas señalización!!! ¡¡¡Qué con tantas curvas, uno se mata!!!

3. ¡¡¡Si estás así de verde, cómo estarás de madura!!!

4. ¡¡¡Tanta carne y yo en cuaresma!!!

5. ¡¡¡Hay qué curvas!!! ¡¡¡Y yo sin frenos!!!

6. ¡¡¡Dime quién es tu ginecólogo para chuparle el dedo!!!

7. ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡¡Tienes dos ojos como dos sartenes que cuando te los miro se me fríen los huevos!!!

8. ¡¡¡Niña!!! ¡¡¡Estás más apretada que los tornillos de un submarino!!!

9. ¡¡¡Quién fuese bizco para verte dos veces!!!

10. ¡¡¡María!!! ¡¡¡Tienes unos ojos que..., que..., que te comería todo el coño!!!

11. ¡¡¡Si fueras barco pirata te comería el tesoro que tienes entre las patas!!!

12. ¡¡¡Señora!!! ¡¡¡Le cambio la hija por un piano y así tocamos los dos!!!

13. ¡¡¡Sería capaz de follarme a tu perro para entrar en tu familia!!!

14. ¡¡¡Estás tan buena que te haría un traje de saliva!!!

15. ¡¡¡Con ese culo te invito a cagar en mi casa!!!

16. ¡¡¡Si me caigo ya se donde agarrarme!!!

17. ¡¡¡Preciosa!!! ¡¡¡Con esa mirada tan dulce me dan ganas de chuparte un ojo!!!

18. ¡¡¡Mozaa!!! ¡¡¡Si tu culo fuera un banco te la metería a plazo fijo!!!

19. ¡¡¡Eso son carnes y no las que hecha mi madre al cocido!!!

20. ¡¡¡Eres más enrollada que las pelotas de mis pinreles!!!

21. ¡¡¡Estas tan buena que te comería con ropa y todo, aunque estuviera un mes cagando trapos!!!

22. ¡¡¡Eso si es un culo y no lo que quita mi madre a los tomates!!!

23. ¡¡¡No te lo vas a creer, pero yo hace 30 segundos era maricón!!!

24. !!! Con un culo tan bonito tienes que cagar bombones!!!

25. ¡¡¡Te comería y me cosería el culo para no cagarte!!!

26. ¡¡¡Guapa!!! ¡¡¡Que meas colonia!!!

27. ¡¡¡Si tu fueras mi madre, mi padre dormía en la escalera!!!

28. ¡¡¡Guapa!!! ¡¡¡Te voy a dar raboterapia!!!

29. ¡¡¡Tienes un polvo que no te lo quita ni el "Centella"!!!

30. ¡¡¡No tengo pelos en la lengua porque tú no quieres!!!

31. Bueno, ¿qué? Digo alguna tontería o me la chupas aquí mismo.

32. ¡¡¡Los que se echan un paja pensando en tí mueren de sobredosis!!!

33. ¡¡¡Dime cómo te llamas y te pido para los Reyes!!!

¡¡¡Atención!!!

¡¡¡Atención!!!

Para todos aquellos que no ven correctamente este blog y utilicen el Internet Explorer, debe bajarse la última utilización... Buenas tardes

Pensamiento del Día

Pensamiento del Día

¡NUNCA CONTENGAS UN PEDO!

Ellos suben por tu columna vertebral a tu cerebro y de ahí salen las ideas de mierda

MALOS TIEMPOS CORREN..

MALOS TIEMPOS CORREN..

Los pilares establecidos
se tambalean
sobre pilares de goma.
Esgrimiendo la desgracia,
decapitamnos al sol
y enarbolamos las lágrimas
como trofeos de guerra.
Los corazones más cobardes
miran hacia otro lado
y se esconden en una urna
repleta de niebla.
Fuera, llueve..
Pero nadie repara que,
arrastrados por la corriente,
algunos se ahogan.
Se han atrofiado los brazos
de tenerlos cruzados y,
al extenserlos,
como el cristal se quiebran.
Algunos seguimos esperando
resucitar como el ave Fénix
en un mundo nuevo.
Dichoso aquel
que guardó una lágrima
para cuando el barro
entierre su cabeza.
Y ya,a muy pocos
les queda dignidad.

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Sospecho que esta dieta es un poco estricta...

Realizado por Enfero

Examen Infernal

Examen Infernal

Caso real de examen de Termodinámica en Físicas
(Valladolid).

Un profesor un poco cachondo de Termodinámica había
preparado un examen
para sus alumnos. Éste tenía una sola pregunta: "¿Es
el Infierno
exotérmico (emite calor)?... ¿o es endotérmico
(absorbe calor)?. Justifica
tu respuesta."

>La mayor parte de los estudiantes escribieron su
respuesta basándose en la
>Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se
calienta cuando se
comprime) o alguna variante.

Un estudiante, sin embargo, responde lo siguiente:

"Primero, necesitamos saber cómo varía en el tiempo
la masa del Infierno.
Así, necesitamos saber la frecuencia con la que las
almas entran en él y
la frecuencia con la que salen.

Opino que podemos asumir sin ninguna duda que, una
vez que un alma ha
entrado en el Infierno, ya no sale nunca más. Así
pues, no hay frecuencia
de salida.

Para calcular cuántas almas entran en el Infierno,
tengamos en cuenta las
distintas religiones que existen hoy en día en el
mundo.

Algunas de estas religiones afirman que, si no eres
miembro de ella, irás
al Infierno. Debido a que hay más de una de estas
religiones y teniendo en
cuenta que una persona no pertenece a más de una
religión al mismo tiempo,
podemos afirmar que toda la gente y todas sus almas
van al Infierno. Con
las tasas de natalidad y mortalidad llegamos a la
conclusión de que el
número de almas que ingresan en el Infierno crece
exponencialmente.

Ahora, miramos la variación del volumen del Infierno
ya que la Ley de
Boyle establece que, para que la temperatura y la
presión en el Infierno
permanezcan invariables, el volumen de éste se tiene
que expandir según se
van añadiendo almas. Esto nos da dos posibilidades:

1. Si el Infierno se expande a una velocidad más baja
que la frecuencia a
la que entran las almas, entonces la temperatura y la
presión en el
>Infierno se incrementarán hasta que éste reviente.
>
>2. Por supuesto, si el Infierno se expande a una
velocidad mayor que la
>frecuencia de entrada de almas, entonces la
temperatura y la presión
>caerán hasta que éste se congele.
>
>Así pues, ¿cuál es la conclusión?
>
>Si aceptamos el postulado que enunció mi compañera
Rocío López en el
>primer año de carrera y que decía algo así como: "El
Infierno se congelará
>antes de que yo me acueste contigo", y dado el hecho
de que todavía no lo
>he conseguido, entonces el enunciado número 2 no
puede ser cierto así que
>la respuesta es:
>EL INFIERNO ES EXOTÉRMICO"
>
>Observación: el alumno obtuvo Matrícula.

Desde mi Tumba

Desde mi Tumba

Solitario, triste y mudo
hallase aquel cementerio;
sus habitantes no lloran…
¡Qué felices son los muertos!
Gustavo Adolfo Bécquer

Era una preciosa mañana otoñal de nubes con sol. Blaqui, mi mastín del pirineo, me miraba mientras conducía a toda pastilla campo a través. Si me daba prisa, por la noche cenita con velas y un cheque en el bolsillo.
Buscaba un pueblo abandonado lo suficientemente alejado para montar Juergolandia, lo ofrecía, la agencia de publicidad para la que trabajaba, como parte en promociones a supermercados , ejecutivos y gentes similares.
Llevaba tres semanas buscando y por fin había dado con algo: Valdeornos, en el culo del mundo.
Pude llegar hasta prácticamente la entrada. Tenía muchas ganas de terminar con las fotos y salir hacia casa. Javier seguramente me estaría esperando. Teníamos que celebrar muchas cosas, el trabajo, los dos años juntos… muchas cosas.
Cruzando el puente me encontré con lo que suponía era la plaza mayor. Estaba lleno de hierbajos. Hice varias fotos panorámicas del pueblo desde el puente. Ya me pararía después casa por casa. En un primer vistazo, el pueblo estaba de puta madre. Limpiarlo un poco y algún pequeño desperfecto en las fachadas, y quedaría genial. Era una de las condiciones que pedían, no gastar mucho en restauración. Me llamo la atención una casa, muy bien conservada, al fondo, al lado de la iglesia. Bajo el balcón, dos cabezas de carnero dentro de una orla me miraban amenazadores. En el patio, aún quedaban las cañas que seguramente utilizaron para poner tomates. Una casa perfecta para hacer los dormitorios.
Entré. La cocina estaba tan bien conservada que casi no necesitaba restauración. En el recibidor había un buró tallado. Me llamó mucho la atención. Cualquiera pensaría que en un pueblo abandonado iba a encontrar un buró. Era precioso. Me dieron ganas de coger el coche, entrar hasta allí, y cargarlo en el maletero.
Abrí los cajones. Había bolígrafos, cartas, un libro: “Nada” de Carmen Laforet. ¡Qué sorpresa! Es uno de mis libros favoritos. Los bordes estaban sobados, como si lo hubiesen leído muchas veces. Al lado un papel atado con una cinta roja. Al abrirlo vi que era una especie de carta, escrita, imagino, a lo largo de un tiempo. Incluso había dos o tres colores de bolígrafo, llenas de tachones, que he corregido a fin de que se entienda mejor. Esto es lo que escribió:

“Me llamo Manuel Sebastián, tengo 82 años, dejo aquí éste escrito para quién la recoja termine de darme sepultura. En el patio trasero, bajo un pasmoso sauce llorón encontrará mi cuerpo o lo que quede de él. Sepúltelo, se lo ruego. Rece una oración, aunque sea una pequeña jaculatoria, y si tiene ánimo encargue una misa de difuntos por mi alma.
Sé que voy a morir. Y antes de quedarme encima de la cama prefiero ,aunque sea, cavar una tumba y taparme la cabeza con una sábana y esperar tranquilamente a que llegué mi hora .
Todos los demás están en el cementerio, bajo horribles lápidas de frío mármol. Allí están el Paco, la Paca, mi Marina, Alejandro el Mochales, y Felipe el Aguaceros del que decían en el pueblo que con su canto atraía la lluvia. Mira que le amulaba que le llamásemos aguaceros.
Entonces éramos casi cien vecinos, pero poco a poco todos se fueron marchando. Nos quedamos solo cuatro, los Pacos y nosotros.
Aún recuerdo hace quince años, cuando el Genaro aún tenía la taberna, y nos sentábamos siete u ocho a echar la partida y beber anís el mono. Luego el Genaro también se fue. Se lo llevaron los hijos a una residencia: El Balcón se llamaba.
Me mando una vez una carta que amilanaba al más pintao. Leyéndola el Paco dijo: “Yo me moriré en mi cama” . Y una noche de diciembre cuando la nevada llegaba a media rodillada se metieron en la cama con el brasero y ya no se despertaron.
Fue la Marina quién los encontró. Se quedó llorando y vistiéndolos, mientras, yo bajaba a toda prisa a Valdeameras. Subieron los seis que quedaban allí, y el cura. Entre todos les dimos cristiana sepultura y nos quedamos solos los dos y la Perla. Después de estar una semana encima de la tumba del Paco al fin entendió que se había muerto y se vino a casa.
La Marina no duró mucho, dos meses más tarde se subió a la Peña del Rayo y se tiró por el barranco. La encontró la Perla cuando volvíamos de cazar el conejo, entre las aliagas, ya muerta. La lleve yo solo al cementerio y yo le di sepultura. Total si hubiese llamado al cura no se la hubiese dado, para qué molestar.
Desde entonces he estado solo. A mi tampoco nadie me sepultará como Dios manda. Yo también vagaré en el limbo.
Han sido años duros, nunca había estado tan solo, menos mal a la Perla. Ha sido mi compañía todos los días, salía al monte a los cazaderos conmigo. Menos mal que cuando estuve en Zaragoza unos días con el chico me compré la máquina de rellenar los cartuchos , pólvora y postas. Reutilizando las vainas y cerrándolas con esa prensa he tenido suficiente munición para abatir toda la carne que he comido en estos cinco ya largos años.
Creo que los chicos tampoco saben que su madre ha muerto, claro que ellos no han escrito ni nada, ni para felicitarnos las pascuas, ni para saber si seguimos vivos. Ya tendré nietos grandes.
Cuando nació el primero nos fuimos unos días a Zaragoza. La nuera y yo teníamos muchas desavenencias; qué si teníamos que ducharnos todos los días; que si no me podía liar el cigarro; que si nada de anís. Todo lo que hacía le parecía mal.
Con la Marina no, con ella miel sobre hojuelas. Se las amañanaba bien con mi mujer.
Solo la quería porque le cuidaba bien al chicuelo y le ayudaba mucho con la casa. La quería de criada. Y como la Marina con tal de estar con ellos lo aceptaba todo, la estancia en la casa era una balsa de aceite. Yo no lo acepté, cogí el petate y puse pies en polvorosa. La Marina se vino detrás pero sé que nunca me perdono mi espantada.
Igual mañana llega el cartero y me encuentra aquí, quién sabe. Aunque sé que no, que no vendrá nadie, ni el cartero ni nadie. Me pudriré ahí , con los cuervos comiéndome los ojos.
He abierto una zanja, es grande, me taparé un poco. La Perla cuidará que no vengan los cuervos, lo sé. Había pensado pegarle un tiro pero no he podido. Igual se marcha al monte y allí cría , aunque sea con un lobo.
Si tuviese más arrestos bajaría hasta Valdeameras y me moriría allí en medio del pueblo. Como en una película, lo vi una vez en una de indios y vaqueros, llegar al medio y desplomarme.
Menos mal que desde hace un tiempo el Paco viene a verme, me avisa de algunos peligros, de las nevadas, de todo.
El es que me ha dicho que me moriré esta noche, que la Perla cuidará mi tumba, que escriba esta carta, que vendrá una chica rubia como la cerveza que leerá está carta y que también me tapará la cara, y se llevará una gran sorpresa. No me haga mucho caso, usted, el que lo lea, creo que me estoy volviendo loco.
Morirme es en cierto modo una liberación, lléguese hasta el jardín y cuando tape mi cuerpo, ponga una rosa encima de mi tumba.”

Me quedé pasmada. Me parecía incluso oír la voz del viejo y ver su rostro. Salí afuera, cogí una vieja pala oxidada y termine de tapar con tierra la tumba. Salvaje crecía un rosal rojo, siguiendo sus deseos coloque una rosa encima de la tierra. Nunca he sido muy religiosa pero improvisé una oración por el difunto. Oí el aullido de un lobo e instintivamente me metí en la casa con intención de hacer las últimas fotos del pueblo y largarme de allí.
El buró me seguía pareciendo magnífico, miré dentro y encontré una fotografía amarilleada por el polvo y el tiempo.
Era una joven pareja vestidos de gala, ella llevaba un traje negro, pensé que igual era el día de su boda. El rostro de ella me resultaba familiar, tenía el mismo pelo que yo y mis mismos ojos.
Estaba sentada en una silla con él apoyando la mano izquierda en su hombro. Eran guapos.
Cogí las cartas y las fotos. No miré mucho más, en la calle tire el resto de las fotos, tres carretes y me largue con el petate lleno a mi casa.
Allí con Javier repasé las cartas. Mi abuelo también se llamaba Manuel, pero apenas sabía nada de él, no se hablaba con mi padre. Hace mucho que mi hermano y yo intentamos preguntarle sobre ellos, pero mi padre no soltó prenda. Dijo algo así como “mejor estáis sin saber nada de él”.
Mi sorpresa fue ver el remite: Miguel Sebastián Almuze, C/ Nuestra Señora de la Oliva, 7 4º B. Esa era la casa de mis padres.

Seguimos con la teoría...

Seguimos con la teoría...

La estética de la velocidad

Otra particularidad de la ficción repentina es su vecindad con el video clip. Por la imagen y su ser precipitado, este bricollage roza la estética de la cibercultura con artistas que "tratan de reutilizar fragmentos culturales y las microexpresiones que ha dejado el desmoronamiento de los macrorelatos de la modernidad", según sostiene el crítico colombiano Carlos Fajardo, advirtiendo que las nociones de heterogeneidad, discontinuidad, diferenciación y de lo aleatorio, aumentarán entre las producciones estéticas. Por último, la ficción súbita se articula a un lector singular, protagonista, cómplice, participativo, al modificar los hábitos de lectura, un lector cauteloso ante un texto boomerang que aparenta un sentido y puede resultar en uno muy diferente. En esa dirección, el prólogo de la compilación En frasco chico, habla de un lector detective; el narrador Eduardo Berti, completa la idea: "Como en toda la literatura, el lector siempre completa el texto, pero en los hiperbreves esto se da de un modo más radical. Es lógico: al llevarse a su paroxismo la condensación, la tensión, la intensidad o la elipsis, por ejemplo, el lector (más que en otros casos) debe poner bastante de sí en el terreno de la significación, allí donde se supone que el texto dice más de lo que dice. Inmerso en una novela o en un cuento extenso uno puede, desde luego, darse el lujo de distraerse durante la lectura de una descripción o una digresión, pero esto es casi impensable en un texto de menos de 200 palabras".

© 2004 Gomera21.com

Fragua Visual

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No me vengas con esas, que me pongo hecha una fiera...

Realizado por Enfero

SeLLa: Informa

SeLLa: Informa

Los Exámenes para Informadores de esta Agencia, tendrán lugar hoy a las 17:00H. P.M. provistos del A.N.I (Alma Natural del Infierno) en este lugar, poniendo cada Alma una información jugosa digna de ser conocida...

Para más información llamen a Mr ToRo. Buenos días

X Cuento

X Cuento

Érase una vez una isla en la que cortaban la pirula a todos los
hombres al
cumplir los 30 años de edad.

La tala era llevada a cabo de una forma muy especial, ya que la
hacían
según la profesión.
Aquel año, llegado el día del evento, había una
fila enorme de hombres, todos llorando.
Profesión del primero, carpintero: se la cortaron con un
serrucho.
Profesión del segundo, albañil: se la reventaron a ladrillazos.

Profesión del tercero, carnicero: con un enorme cuchillo.
Y así, sucesivamente...
Pero el último de la
fila se meaba de la risa.

Un empleado gubernamental le dice:Vamos a ver, imbécil, estamos
a punto de
cortarte el pajarito y te estás partiendo de risa. ¿Me quieres
decir de qué
te ríes?

De que vendo helados. Y os vais a hartar de
chupármela hasta que se caiga.

Microrrelato " muy apropiado "

Microrrelato " muy apropiado "

Augusto Monterroso :

MONOLOGO DEL BIEN

“Las cosas no son tan simples”, pensaba aquella tarde el Bien, “como creen algunos niños y la mayoría de los adultos.”
“Todos saben que en ciertas ocasiones yo me oculto detrás del Mal, como cuando te enfermas y no puedes tomar un avión y el avión se cae y no se salva ni Dios; y que a veces, por lo contrario, el Mal se esconde detrás de mí, como aquel día en que el hipócrita Abel se hizo matar por su hermano Caín para que éste quedara mal con todo el mundo y no pudiera reponerse jamás.”
“Las cosas no son tan simples.”

Una Noche Siniestra

Una Noche Siniestra

Vagaba por una calle vacía, la noche era silenciosa, demasiado para aquellas fechas
de carnavales en que todo el mundo parecía sumido en la celebración del día oscuro.
Así le llamaban en aquella ciudad extraviada en los mapas convencionales.
El lugar exacto era impredecible, se conocía como un pueblo fantasma.
Al menos turísticamente al sur de Pensilvania.
El día había sido agitado al menos para mí. Había llegado a aquel lugar con unos amigos de infancia y la amistad aventurera que mantuvimos por muchos años, nos llevó a lugares inimaginables que satisfactoriamente nos dio por mucho tiempo experiencias gratas.
Sin embargo esta última era diferente.
Ya no recordaba la noche anterior y de pronto me vi.… Caminando entre tinieblas y en soledad.
Me sentía cansada, tenía mucha sed, y el sueño casi me vencía.
Me dirigí al lugar donde me hospedaba y entrar al cuarto que compartíamos mis amigos y yo, me di cuenta que ellos no estaban, pero si sus pertenencias, ropas, bolsos entre tantas cosas mas.
Saque mi ropa y me metí a darme una ducha…No supe mas del tiempo porque me sumí en un baño placentero y reconfortante.
Al terminar, me abrigue solo con la bata y parada frente al espejo observe que algo extraño mi rostro mostraba.
Limpie el espejo empañado para verme mejor.
Cual fuera mi horror, vi con asombro que el color de mis ojos no era el mismo.
Siempre los tuve color verde y ahora el negro que los cubría era asombrosamente aterrador.
No cabía explicación alguna. Trate de calmarme y razonar de una manera mas obvia.
Recordé la tarde en que llegamos, éramos cinco.
Alma, Piedad, Consuelo, Ángel y yo, mi nombre de pila era Angélica, pero me decían mis amigos y compañeros de trabajo, Ángelus (ya que era la abreviación de Angélica Luz).
Fluctuaba nuestra edad entre los 32 y 40 años siendo el mayor Ángel, fiel amigo de carretes y fiestas semiorganizadas.
Al llegar ni siquiera descansamos, el carnaval había comenzado y las ganas de disfrutarlo opacaron toda opción de relajarnos.
Nos cambiamos de ropa y lo mas cómodo posible nos dirigimos a la plaza, lugar donde se presentaban un sin fin de actos y atracciones.
Lo pasamos increíble, bailamos y gritamos entre la gente como si nadie nos observase,
Con las manos alzadas cantábamos cuanta canción la multitud desplegaba.
Parecía un sueño, disfraces de monstruos, vampiros, brujas, hombres lobo y muchos más que no recuerdo.
Lo que si quedo en mi mente y a la perfección fue el suceso del cual fuimos todos testigos.
Arriba de una tarima bailaba una hermosa mujer, cubierta con una túnica negra.
Su baile era sensual, tanto así que quedamos como hechizados ante tal escena.
Sin saber como, nos vimos a su lado bailando apegadamente a ella.
La sensación era exquisita y embriagadora.
Terminado la acalorada danza. La seguimos a un bar y allí pasamos la gran parte de esa noche.
Al regresar al hotel, no hacíamos más que hablar de esa enigmática mujer que nos cautivo.
Los dos días siguientes fueron prácticamente individuales, cada cual hizo lo que le dio en gana.
El cuarto día, en que se supone nos regresaríamos fue atroz, los pasaportes no los encontramos, menos los de identificación.
Encaramos al encargado del hotel y este sin más ni menos nos aclaro que no era responsabilidad más que nuestra, debido a que solo tenía una llave el cuarto y la teníamos nosotros.
Buscamos como locos y nada. Hasta que Alma recordó el tan comentado baile con la mujer que, asumió ella debía tenerlos.
La buscamos en el bar y nadie sabia de ella, así que nos quedamos a ver si llegaba y efectivamente así sucedió…
Llego acompañada de un hombre ya entrados en años unos 80 aproximadamente.
Le preguntamos y ella asintió tenerlos .Pero teníamos que hacer algo para ella antes de entregarlos. Discutimos entre todos y aceptamos para poder marcharnos cuanto antes de aquel lugar.
Su petición era simple bailar para ella, pero no ahí, sino que en otro lugar un poco alejado para nuestro gusto.
Así llegamos a una cabaña adornada de objetos extraños, mascaras cosas así, y en su interior muchísimas velas encendidas.
No tenia muebles donde sentarse, solo cojines en el suelo formando un circulo, y en el centro un dibujo raro de colores rojos y negros.
Ella se sentó sobre un cojin y el anciano encendió el radio y emano una música oriental muy dulce. Ella nos dijo ya muchachos bailad para mi…
Y lo hicimos, total parecía como un juego…No recuerdo más, solo hasta donde me encontré hace poco caminando de noche y ahora frente al espejo cuestionando todo.
De pronto oí golpear la puerta y me dirigí a ver quien era.
La impresión fue tal, ya que al abrir mire aquella mujer delante de mí. No pude decir palabra alguna, por extraña razón quede hipnotizada de aquellos negros ojos que me miraban fijamente.
Camine junto a ella por corto tiempo y nos adentramos a un cementerio.
Un nicho abierto tenía mi nombre y aterrada vi junto a el, el nombre de mis amigos.
Estaban muertos supuse y tal vez era mi turno.
Sin poder oponerme ya que me encontraba en un estado de sumisión, me recosté sobre aquellas paredes frías y observe atónita como ella cerraba y me enterraba viva en una mole de cemento.
Solo hubo silencio, un silencio eterno.
Como puedo relatar esto es lo mas complejo de todo puesto que acabo de despertar y me veo aquí frente a mi computador, recordando cada detalle de lo relatado.
Os advierto al que leáis este relato que sus días están contados….

Fragua Visual

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Soy inocente... Lo hice, pero muy poquito...

Realizado por Enferocarulo

1+1=3

1+1=3

Ellas lo tenían claro, su vida estaría unida irremediablemente para siempre desde el día de su creación. No podían vivir juntas, pero tampoco sabían cómo hacerlo por separado.
Sus existencia transcurría a la par, una no era nada sin la otra; ni la otra sin la una. Desde muy pronto aprendieron que necesitaban algo en sus vidas, y así escogieron al tercero en discordia, y desde entonces nada se interpuso entre ellas…

Ningún obstáculo, toda situación imaginable era posible… Sus juegos, sus planes… Fueron muy fecundas, dieron a luz a multitud de hijos… Pero todo partía de su unión, de ese terceto inseparable. Estaban todos los días en el candelero, y nunca se cansaban…

Era del todo punto imposible, la sola desaparición de uno de los tres daría al traste con la vida del otro, así que luchaban por la existencia del grupo:

Vida, Muerte y Amor, era el Trío por excelencia.

Se anuncia, hoy sábado el éxamen que tendrá lugar el lunes día 11 a las 17:00 a todas aquellas personas que estén interesadas en pertenecer a la organización SeLLa. Vendrán provistos de chismes muy sabrosos y los colgarán en la Sala habilitada a tal efecto... Sólo se admitirán chismes de altura...

Consejo: Vengan con la lengua bien afilada.

Firmado, Mr. ToRo

BRINDO POR TÍ

BRINDO POR TÍ

A todos los que miraron atrás y no pudieron regresar

La botella de ginebra se estaba acabando. La miró con una sonrisa y pensó que se había pasado bebiendo, sobre todo teniendo en cuenta que no lo hacía nunca. Bueno, no estaba llena del todo-pensaba- al menos estaba por aquí- intentaba señalar sin éxito la línea que su dedo pretendía marcar en el cristal. Una carcajada salió de sus adentros. Le sonó tan falsa la risa. Simulada como sus días, como sus palabras. Falsa como ella misma. Toda una farsa irónica. Toda una tragicomedia de pésimos actores baratos.
De las carcajadas pasó al llanto en menos de un segundo y tiró la botella por los aires.

“No sé vivir sin ti. No puedo vivir sin ti…”

Miró el bote de plaguicida que tenía al lado. Lo tenía más que pensado, premeditado con detalle. En el fondo, esa idea del suicidio no era para ella. Estaba todo preparado para él. Para demostrarle cuánto le odiaba y restregarle su culpa. Era él el culpable de que ella acabara así, en medio del campo, borracha como una cuba y echando plaguicida concentrado a un vaso con hielo.
Se lo debía porque quería hacerle daño, mucho daño, como se lo hizo él. A su cabeza embriagada por el alcohol vuelven los gritos de la noche anterior, los insultos, la mirada de él, tan fría. Esos ojos que decían que ya no sentían nada. Las palabras hirientes. El final de una vida en común. Y el portazo al salir.
Observó cómo el líquido azulado se vertía sobre los cubitos derramándose entre ellos, acariciándolos mientras éstos flotaban cada vez más arriba. Mojó un dedo en el vaso, ya nada podía hacerla cambiar de opinión.

-Va por ti, Angel, mi vida y yo brindamos por ti.

Y se llevó el vaso a los labios….

¿Recuerdas cuando nos conocimos? En el viaje de estudios, en aquella casa rural. Éramos tan jóvenes…Tú pusiste la mochila en la única cama que había en la casa y dijiste muy serio”Aquí duermo yo” Yo, casi no te dejé terminar y dije muy segura: ”No, perdona, esta es mi cama” Vimos el amanecer juntos, colándose por aquella ventana tan alta. Los demás pasaron la noche en el salón en los sacos. Nos volvimos locos. Nos hemos querido tanto… Me duele el pecho, me quema la garganta. ¡Dios mío, qué he hecho!
¡No quiero morir!¡No quiero morir!

Nadie pudo oír sus gritos, no llegaron a salir de su garganta.

Águeda ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos a las doce de la noche en coma etílico. La encontró su marido en el porche de su casa oliendo a ginebra, las ropas impregnadas de un olor nauseabundo, quemaduras en la boca y las manos secas y resquebrajadas.

Cuando despertó, su desesperación desbordaba el alma de todos los que estábamos allí.
No quería morir. No quería morir.
Los resultados de toxicología demostraron que había tomado una dosis letal de Paraquat, un plaguicida altamente tóxico, sin antídoto conocido. La muerte era irremediable a corto plazo, unos días tal vez. Para evitarle la conciencia de su propia muerte, la anestesiaron.
Águeda murió a la mañana siguiente, aún tenía lágrimas en los ojos.